Era una época de mierda en casa, y era un época de mierda en la escuela. Estaba tan cansada de tener tantos días de mierda. Lo único que quería de vos era un poco de tu tiempo, estar a tu lado, yo sé que muchas veces me comporté como una imbécil, pero vos estabas siempre sin ausencia.
Hoy cerré la puerta y me eché a llorar, tratando de destruir cada recuerdo tuyo, porque no te quiero encontrar en mis rincones, menos en mis sueños. Ya no quiero recordar tus ultimas palabras que tanto me dolieron, ahora que estoy eternamente sola y sobreviviendote.
Sé que tenemos el vértigo de reconocer en nuestros ojos, nuestras miradas perdidas. El sentirnos distantes y no precisamente porque estemos lejos. Nunca quisiste darte cuenta que entre más tiempo pasa, menos ganas me quedan.
Volví a llorar hasta quedarme dormida y desperté con ese vacío tan grande dentro de mi. Había llegado el momento, y finalmente decidí alejarme de él, esta vez de verdad, sin mirar atrás. Después de pensar tanto elegí no continuar con esto, tenía que desaparecer de su vida, todo por mi bien. ¿Y que pasó? No me buscó, él solo dejó que me fuera, y ahí entendí que fue la mejor decisión que pude haber tomado.
Me voy a despertar en la mañana probablemente odiándome, inmensamente triste, pero vale la pena estar con alguien que ama tu voz, se interesa por lo que piensas, se involucra en tus problemas y se preocupa por lo que te sucede. Incluso si se exalta por una breve ausencia o cuando aún no pasa nada, porque se muere por verte.
Agustina.
27/8/15
23/8/15
Comenzaste a reír.
"Y te ponías triste con una velocidad impresionante y era tan complicado ponerte contenta. Era fácil deducirlo. Estabas triste porque querías y retenías ese sentimiento. Y cuando alguien intentaba hacerte feliz ponías ese muro. Entonces pensabas en las peores cosas y dejabas de lado las buenas. Y te ponías peor, y cada vez peor, más triste, y querías morirte, desaparecer, no estar aquí. Entonces te dabas cuenta que estabas, que existías, que era imposible irte y comenzaste a pensar en lo bueno. Y después de todo ese mar de quejas y de lágrimas, después de ese alboroto, ese combate con tus pensamientos y tus dudas. Por raro que parezca: Comenzaste a reír."
Agustina.
Agustina.
18/8/15
Aquí vienes.
Aquí vienes de vuelta y haces que te ame. Ahora tu estas pegado a mi cuerpo como un tatuaje, y me siento estúpida por volver contigo.
"Me ilusionó con mentiras, pero aún así lo amaba y quería estar junto a él. Porque él me daba la mano y no hacia falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien protegida, mas que besarlo, mas que acostarnos juntos, mas que ninguna otra cosa, él me daba la mano y eso era amor.
Tenía todo para tenerme, todo. Tenía mis ganas, tenía mis fuerzas, tenía mi amor. Tenía todo de mi y lo más importante me tenia a mi. Todo el tiempo frente a sus ojos, pero no supo verme, y ahí me perdió.
Era lógico que él era un imbécil, porque nunca pudo notar la tristeza detrás de mi sonrisa, nunca pudo darse cuenta de lo que realmente significaba como persona y de lo que valía."
Entonces, me prometí que nunca más volvería a enamorarme de ti, pero eran las 4am y nos reíamos sin parar y me sentí feliz por primera vez en mucho tiempo y yo sabia que estaba jodida...
Agustina.
"Me ilusionó con mentiras, pero aún así lo amaba y quería estar junto a él. Porque él me daba la mano y no hacia falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien protegida, mas que besarlo, mas que acostarnos juntos, mas que ninguna otra cosa, él me daba la mano y eso era amor.
Tenía todo para tenerme, todo. Tenía mis ganas, tenía mis fuerzas, tenía mi amor. Tenía todo de mi y lo más importante me tenia a mi. Todo el tiempo frente a sus ojos, pero no supo verme, y ahí me perdió.
Era lógico que él era un imbécil, porque nunca pudo notar la tristeza detrás de mi sonrisa, nunca pudo darse cuenta de lo que realmente significaba como persona y de lo que valía."
Entonces, me prometí que nunca más volvería a enamorarme de ti, pero eran las 4am y nos reíamos sin parar y me sentí feliz por primera vez en mucho tiempo y yo sabia que estaba jodida...
Agustina.
9/8/15
Ella.
"Se desnudó para mi, sin miedos, con un poco de vergüenza pero con total seguridad. Yo quede estupefacto, solo observándola como de a poco se quitaba su ropa, mientras cubría sus partes intimas. No había visto nunca una persona tan hermosa. Jamas había conocido lo que era hacer el amor, porque ella me hizo sentir diferente, ella me amó. Y su sonrisa, su delicadas manos, y toda su perfección que ella misma odiaba, todo aquello me encantaba, me fascinaba. La miraba y podía sentir dentro de mi como mi corazón se desbordaba desde mi camisa, sentí una mezcla de emociones.. Estaba enamorado de ella, me gustaba como me hacía sentir con solo mirarla. Siempre me fue muy difícil expresar mis sentimientos, pero ella me había cambiado, esa noche ella me enseñó lo que es el amor.
Sabía con absoluta confianza que estaba enamorada de mi, y que jamas se había entregado en cuerpo y alma con alguien más. Yo era el primero, el afortunado de tenerla esa noche en mi cuarto, y todos los días siguientes hasta hoy.
Sé que vive con el miedo de que pueda abandonarla, al fin y al cabo otros ya lo han hecho. Quisiera convencerla con palabras, con un beso o con una mirada profunda, que yo no soy como ellos; pero sé que solo el tiempo le asegurará de ello.
Mientras tanto quiero demostrarle a diario que no tiene nada, absolutamente nada de que preocuparse. Ya la elegí a ella, y estas elecciones no las hago a la ligera, de hecho jamás había elegido a alguien de esta manera.
Con ella he hecho cosas que sinceramente no creo que las hubiera hecho con alguien más. Puedo sentir claramente que me ama en serio, y cómo no apreciar y valorar eso, si pocos pueden experimentar la variedad de etéreas emociones que me hace sentir. Ya es parte de mi vida.
No puedo decirle que es el amor de mi vida aún, porque no ha terminado. Pero deseo, anhelo fuertemente que sea ella quien esté a mi lado durante toda mi vida para descubrirlo.
Personas así no se encuentran a diario, y cuando llega a ti, no tienes que dejarla ir. Jamas alguien te hará tan feliz.
No hay cosa más hermosa que estando despiertos o dormidos sigamos ufanamente enamorados.”
Agustina.
Sabía con absoluta confianza que estaba enamorada de mi, y que jamas se había entregado en cuerpo y alma con alguien más. Yo era el primero, el afortunado de tenerla esa noche en mi cuarto, y todos los días siguientes hasta hoy.
Sé que vive con el miedo de que pueda abandonarla, al fin y al cabo otros ya lo han hecho. Quisiera convencerla con palabras, con un beso o con una mirada profunda, que yo no soy como ellos; pero sé que solo el tiempo le asegurará de ello.
Mientras tanto quiero demostrarle a diario que no tiene nada, absolutamente nada de que preocuparse. Ya la elegí a ella, y estas elecciones no las hago a la ligera, de hecho jamás había elegido a alguien de esta manera.
Con ella he hecho cosas que sinceramente no creo que las hubiera hecho con alguien más. Puedo sentir claramente que me ama en serio, y cómo no apreciar y valorar eso, si pocos pueden experimentar la variedad de etéreas emociones que me hace sentir. Ya es parte de mi vida.
No puedo decirle que es el amor de mi vida aún, porque no ha terminado. Pero deseo, anhelo fuertemente que sea ella quien esté a mi lado durante toda mi vida para descubrirlo.
Personas así no se encuentran a diario, y cuando llega a ti, no tienes que dejarla ir. Jamas alguien te hará tan feliz.
No hay cosa más hermosa que estando despiertos o dormidos sigamos ufanamente enamorados.”
Agustina.
8/8/15
"Carta suicida"
Bueno, esto comenzó así: Un día como cualquier otro, me desperté, me vestí, me peine, me maquille, me deprimí, y lloré. Ahí fue cuando me di cuenta que todo había perdido el sentido.
De repente, mi autoestima estaba en el suelo, las voces de mi cabeza me atormentaban, una lágrima pasó por mi mejilla, y tuve una mezcla de sentimientos.
No le cuento nada a nadie, porque nadie entiende que no busco consejos, solo un oído. No entienden lo que es estar cansada, estar lastimada, estar sola, no entienden lo que es odiarte. Simplemente van juzgando sin conocerte y por eso es que muchos estamos al borde del suicidio.
Siempre me dijeron que la adolescencia seria inolvidable. Tenían razón. De seguro nunca olvidare las incontables veces que me sentí sola, mierda, muerta, vacía, defraudada, desesperada, ahogada, ridícula, insignificante. Eso no se olvida...Y siempre tengo la necesidad de estar triste, solo para revivir los sentimientos. Porque ya no siento nada. Comencé a escribir tiempo atrás, porque fue lo único que me brindaba mi espacio de poder desahogarme, pero es tan extraño como comencé a perder el interés por las cosas.
Otro día que me despierto con esta sensación de tristeza en el pecho. Y ahí estaba yo, contemplando como morían cada uno de mis sentimientos. Me rompieron el corazón reiteradas veces. Ahora no me gusta la idea de depender de otra persona. Te acostumbras tanto, que cuando no está, el vacío es inexplicable. Yo no quiero sentir nada por nadie. No quiero volver a enamorarme, no quiero tener amigos, no quiero sentir tristeza ni felicidad por alguien. No quiero que nadie más me importe, porque al final todos se van, y dejan un vacío que no puedo soportar.
Soy de esas personas que se quiebran con una sola palabra, un abrazo, un sonrisa, una lagrima ajena. Soy de esas personas que ya no existen o tal vez nunca debieron existir.
Maté a alguien. ¿Saben? Maté a la chica que solía ser.
En definitiva, hace unos años, yo era una persona totalmente diferente.
Me dijeron que pensara en algún momento feliz de mi vida... extrañamente pensé en alguien y lloré. Y lloré, lloré con el alma. No lloré físicamente, lloré de verdad, de la manera en que más duele, lloré sin lágrimas. Nada de lo que amo se queda conmigo. Nadie cree en mi, pero lo triste es que…yo tampoco.
Perdón a quien le interese mi vida, pero quiero morir. Los días pasan y las ganas de irme, crecen. Me gustaría irme sin decirle a nadie, solo desaparecer de sus vidas para siempre y no volver, porque si no hay razón para quedarse, es una buena razón para marcharse..
Mis ojos se cierran de desesperanza. Últimamente, el silencio hace mucho ruido para mi, y ya no lo aguanto.
Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.
Les digo hasta pronto, como quien se despide muchas veces dejando en claro que no quiere irse…
Agustina.
De repente, mi autoestima estaba en el suelo, las voces de mi cabeza me atormentaban, una lágrima pasó por mi mejilla, y tuve una mezcla de sentimientos.
No le cuento nada a nadie, porque nadie entiende que no busco consejos, solo un oído. No entienden lo que es estar cansada, estar lastimada, estar sola, no entienden lo que es odiarte. Simplemente van juzgando sin conocerte y por eso es que muchos estamos al borde del suicidio.
Siempre me dijeron que la adolescencia seria inolvidable. Tenían razón. De seguro nunca olvidare las incontables veces que me sentí sola, mierda, muerta, vacía, defraudada, desesperada, ahogada, ridícula, insignificante. Eso no se olvida...Y siempre tengo la necesidad de estar triste, solo para revivir los sentimientos. Porque ya no siento nada. Comencé a escribir tiempo atrás, porque fue lo único que me brindaba mi espacio de poder desahogarme, pero es tan extraño como comencé a perder el interés por las cosas.
Otro día que me despierto con esta sensación de tristeza en el pecho. Y ahí estaba yo, contemplando como morían cada uno de mis sentimientos. Me rompieron el corazón reiteradas veces. Ahora no me gusta la idea de depender de otra persona. Te acostumbras tanto, que cuando no está, el vacío es inexplicable. Yo no quiero sentir nada por nadie. No quiero volver a enamorarme, no quiero tener amigos, no quiero sentir tristeza ni felicidad por alguien. No quiero que nadie más me importe, porque al final todos se van, y dejan un vacío que no puedo soportar.
Soy de esas personas que se quiebran con una sola palabra, un abrazo, un sonrisa, una lagrima ajena. Soy de esas personas que ya no existen o tal vez nunca debieron existir.
Maté a alguien. ¿Saben? Maté a la chica que solía ser.
En definitiva, hace unos años, yo era una persona totalmente diferente.
Me dijeron que pensara en algún momento feliz de mi vida... extrañamente pensé en alguien y lloré. Y lloré, lloré con el alma. No lloré físicamente, lloré de verdad, de la manera en que más duele, lloré sin lágrimas. Nada de lo que amo se queda conmigo. Nadie cree en mi, pero lo triste es que…yo tampoco.
Perdón a quien le interese mi vida, pero quiero morir. Los días pasan y las ganas de irme, crecen. Me gustaría irme sin decirle a nadie, solo desaparecer de sus vidas para siempre y no volver, porque si no hay razón para quedarse, es una buena razón para marcharse..
Mis ojos se cierran de desesperanza. Últimamente, el silencio hace mucho ruido para mi, y ya no lo aguanto.
Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.
Les digo hasta pronto, como quien se despide muchas veces dejando en claro que no quiere irse…
Agustina.
Sentir que te odias.
¿Lo has sentido? Sentir que estas solo, cuando un mar de gente está a tu alrededor, sentir que no tienes con quien contar, sentir como si estuvieras de más, sentir como si todas las personas que están riendo, es porque se están burlando de ti. Sentir que tus padres jamás han estado orgullosos de ti, sentir que realmente no le importas a nadie, que todos son falsos. Sentir tanto dolor por dentro hasta llegar al punto de quedarte en silencio y que las lágrimas salgan sin ninguna expresión en tu rostro. Sentir como todo mundo avanza y tú te quedas estancado. Sentir esa soledad por las noches, sentir que jamás encontrarás realmente el amor, porque todas las personas se han encargado de hacerte mierda. Sentir como si no valieras nada. ¿Lo has sentido? Sentir que te odias.
Agustina.
Agustina.
No te aferres.
Nos aferramos a alguien para mantenernos vivos, porque nos da miedo perder el interés propio y dejar que la cruda y fría sombra de la muerte nos encuentre despistados, llevándose con ella nuestras desdichadas almas quebradas por la momentánea desilusión de la vida misma, el dolor del recuerdo y el grito ahogado por la desesperación y el sufrimiento de vivir un círculo vicioso de tristeza, angustia y soledad.
Y por favor, no te aferres a algo, no abraces sintiéndote seguro. No beses cuando ames y no sientas amor. Porque todo lo que uno ama se va, porque todo es fugaz, como el tiempo, todo se esfuma como el humo de un cigarrillo, como hojas al fuego dispersándose en el aire en pedazos. Nadie se quedará contigo, todos toman su camino, tu eres el único que se quedará estancado, porque te sientes solo, inservible y no puedes continuar. Pero acostúmbrate, las personas no son compañías de nuestros corazones.
Agustina.
Y por favor, no te aferres a algo, no abraces sintiéndote seguro. No beses cuando ames y no sientas amor. Porque todo lo que uno ama se va, porque todo es fugaz, como el tiempo, todo se esfuma como el humo de un cigarrillo, como hojas al fuego dispersándose en el aire en pedazos. Nadie se quedará contigo, todos toman su camino, tu eres el único que se quedará estancado, porque te sientes solo, inservible y no puedes continuar. Pero acostúmbrate, las personas no son compañías de nuestros corazones.
Agustina.
6/8/15
Que cada vez...
"Que todos los días tenga ganas de irme y no regresar a casa, que cada vez que me preguntan como estoy les diga "bien" aunque en realidad esté mintiendo. Que cada recuerdo de cuando era feliz me haga quebrar en llanto y me esconda en mi cuarto. Que finja ser feliz sin serlo. Que sienta que mi vida no tiene sentido, y hable de la muerte cada vez que los veo. Que sonría y llore al mismo tiempo. Mi falta de confianza, mis celos, mis enojos. Que siempre esté con mal humor, y que el espejo me haga sentir horrible. Todo eso es producto de mi alma, de mis adentros. Todo lo que me hace mal, todo eso no me hace mas fuerte, a mi me hace mas débil. Y que cada vez me sienta triste, es porque te extraño y te necesito, aunque esté muy loca e insoportable, necesito que me acompañes, necesito que me saques de toda esta tristeza que llevo dentro. Por favor no seas una más de esas personas que me dejan a un costado, quédate a mi lado."
Agustina.
Agustina.
3/8/15
Cicatrices.
Cicatrices. Una imagen vino a tu mente ¿no es así?. No pretendo venir y decirte palabras estúpidas, esas que todo el mundo dice y repite sin sentido. Lo hacen todo el tiempo. Pero yo te diré algo que siento, quiero que te detengas por un momento y toques tus cicatrices o cortes recientes. Quiero que pases tus dedos por encima de ellos, una y otra vez, ahora ir a tu brazo, pierna o donde sea que las tengas. Un día ellas no estarán mas ahí, pasaras tu mano justo por ese lugar y no habrá mas cicatrices, sean viejas o presentes. Tu piel estará limpia. Ya no usarás mas suéteres cuando en realidad mueras de calor. Los sacapuntas únicamente serán usados para los lapices, como debe ser. Tus noches ya no serán gastadas en lagrimas, serán para descansar. Ya no usaras mas pulseras, pretextos o sonrisas falsas “Nada mas porque si.” Pelea por eso, levántate cada mañana diciendo “hoy no”, porque aunque no lo creas eres fuerte, mas fuerte de lo que una cuchilla pueda hacer en tu vida, en tu mente, mas fuerte que todas esas lagrimas, vales mas que todos los insultos, que incluso tu mismo te puedas decir. Te sorprendería las vueltas que da la vida, y en un futuro, miraras tu piel hermosa, recordaras esto y dirás “Lo hice. Al fin pude hacerlo.”
De recaídas aprendes. No dejes que la tristeza te venza, levántate. Todos comenzamos de cero. Y entonces entenderás que todo esto no fue mas que una pesadilla, una pesadilla de la cual despertaste. Aún no te rindas. No lo hagas por mi. Hazlo por ti.
Agustina.
29/7/15
Nuestro eterno ayer.
Te escribo porque eso de extrañarte comenzó a ser demasiado pesado.
La nostalgia junto con la imaginación me están jugando malas bromas, porque a lo largo del día lo único que han hecho es traerte de vuelta sin que estés aquí.
Desde hace once días lucho con mis ganas de dormir a toda hora. Jamás bebí tanto café. Son estos mis pequeños suicidios silenciosos, sin escándalo, sin decir a nadie que no quiero vivir.
Me dijiste: “Se acabó”. Enmudecí, aunque el corazón gritó de dolor. No dije nada, ni un gesto, sólo te dí una última mirada. Te dejé ir porque sé que encontrarás a alguien mejor que yo, y para mí, eso también es amor.
Tú fuiste amado por alguien que odia a todo el mundo. Y me dicen que soy una tonta por seguirte queriendo, que es extraña y masoquista la forma que tengo de amarte. Pero es muy fácil necesitar de ti, porque en mi corazón no hay espacio para la desilusión que me dejaste sino para el amor que aún me queda.
Todo pasa tan rápido cuando se disfruta algo o cuando es inesperado. Sé que las personas van y vienen en la vida, pero son muy pocas las que te dejan tatuada la existencia. Y tú lo has hecho en tan poco y tan corto tiempo.Un mes y otra vez es nuestra fecha. Un mes y mi corazón se llena de recuerdos tan presentes que aunque pasen los días, lo meses, los años o la misma vida; para mi será tan sólo un ayer, nuestro eterno ayer.
Agustina.
La nostalgia junto con la imaginación me están jugando malas bromas, porque a lo largo del día lo único que han hecho es traerte de vuelta sin que estés aquí.
Desde hace once días lucho con mis ganas de dormir a toda hora. Jamás bebí tanto café. Son estos mis pequeños suicidios silenciosos, sin escándalo, sin decir a nadie que no quiero vivir.
Me dijiste: “Se acabó”. Enmudecí, aunque el corazón gritó de dolor. No dije nada, ni un gesto, sólo te dí una última mirada. Te dejé ir porque sé que encontrarás a alguien mejor que yo, y para mí, eso también es amor.
Tú fuiste amado por alguien que odia a todo el mundo. Y me dicen que soy una tonta por seguirte queriendo, que es extraña y masoquista la forma que tengo de amarte. Pero es muy fácil necesitar de ti, porque en mi corazón no hay espacio para la desilusión que me dejaste sino para el amor que aún me queda.
Todo pasa tan rápido cuando se disfruta algo o cuando es inesperado. Sé que las personas van y vienen en la vida, pero son muy pocas las que te dejan tatuada la existencia. Y tú lo has hecho en tan poco y tan corto tiempo.Un mes y otra vez es nuestra fecha. Un mes y mi corazón se llena de recuerdos tan presentes que aunque pasen los días, lo meses, los años o la misma vida; para mi será tan sólo un ayer, nuestro eterno ayer.
Agustina.
Olvidarme de ti.
Resulta que un lápiz y un papel terminan siendo mis mejores amigos. Patético, lo sé; pero quién más puede entenderme si no es aquel viejo cuaderno que siempre tiene tiempo y espacio para mis ocurrencias y temores, para un poco de mis versos estúpidos y una que otra mala versión de poesía.
Escribo para saber quién soy y nunca olvidarme de mi, de lo que soy y de lo que fui. Sé que a veces es mejor olvidar algunas cosas y borrarlas de la memoria. Aún así me da miedo olvidar.
En cuanto a ti, me aterra no olvidarte si un día decides irte. Y no es porque te tenga guardado en mis cuadernos. Sería muy fácil arrancar todas las hojas que me hablan de ti y arrojarlas al fuego; pero olvidarme de ti me resulta más complicado. Te he grabado en mi, en mis adentros, se hallan repletos de ti; por eso si hay algo que recordaré por el resto de mi vida, será esa constante esperanza de lograr olvidarte.
Agustina.
Escribo para saber quién soy y nunca olvidarme de mi, de lo que soy y de lo que fui. Sé que a veces es mejor olvidar algunas cosas y borrarlas de la memoria. Aún así me da miedo olvidar.
En cuanto a ti, me aterra no olvidarte si un día decides irte. Y no es porque te tenga guardado en mis cuadernos. Sería muy fácil arrancar todas las hojas que me hablan de ti y arrojarlas al fuego; pero olvidarme de ti me resulta más complicado. Te he grabado en mi, en mis adentros, se hallan repletos de ti; por eso si hay algo que recordaré por el resto de mi vida, será esa constante esperanza de lograr olvidarte.
Agustina.
21/7/15
Lo que nunca dices.
Tu solías ser todo lo que tenia, ahora no solo eres todo lo que necesito. Toda mi vida he estado esperando verte en mi camino y que veas como soy. Intente ser la indicada para ti, pero no soy lo que buscabas. Y yo... me estoy sintiendo tan insignificante.
A cualquier parte te hubiera seguido. Y aún eres al único que amo y te estoy diciendo adiós.
Por favor, di algo, estoy renunciando a ti. Puedes decir que no lo he intentado, que te he desilusionado, que te he abandonado, pero tu eres el que dice adiós con tu forma de tratarme.
Y todo lo que nunca dices es que me amas. Así que todo lo que nunca sabre es si tu me quieres a mi. Si solo pudiera mirar dentro de tu mente, tal vez encontraría una señal de todo lo que me gustaría escucharte decirme a mi...
A cualquier parte te hubiera seguido. Y aún eres al único que amo y te estoy diciendo adiós.
Por favor, di algo, estoy renunciando a ti. Puedes decir que no lo he intentado, que te he desilusionado, que te he abandonado, pero tu eres el que dice adiós con tu forma de tratarme.
Y todo lo que nunca dices es que me amas. Así que todo lo que nunca sabre es si tu me quieres a mi. Si solo pudiera mirar dentro de tu mente, tal vez encontraría una señal de todo lo que me gustaría escucharte decirme a mi...
Las personas no cambian.
Cuando me rechazas me confundes. ¿Qué te hace pensar que te dejaré entrar de nuevo?. Es eso lo que me vuelve triste. Encontrarme solo.Y es eso lo que me vuelve loco, saber que estas jugando con mi amor. Te apuesto que duele mucho ver cómo me estás demostrando cómo dices que te importo.
Pero esta vez, cuando abras la puerta o levantes el teléfono no me vas a encontrar, porque no voy a volver a casa.
No sabes cuanto me duele esto de decir estas cosas que no quiero decir, porque aún te quiero, pero tengo que hacerlo de todas formas.
Fui un estúpido por pensar que alguna vez cambiarías, las personas no cambian, solo actúan diferente por un tiempo. Tienen tantas maneras diferentes para decir lo mismo, buscando las palabras adecuadas, solo porque los haría quedarse y obtener lo que quieren. Mierda de vida, de estar rodeado de personas sin corazones.
Agustina.
Pero esta vez, cuando abras la puerta o levantes el teléfono no me vas a encontrar, porque no voy a volver a casa.
No sabes cuanto me duele esto de decir estas cosas que no quiero decir, porque aún te quiero, pero tengo que hacerlo de todas formas.
Fui un estúpido por pensar que alguna vez cambiarías, las personas no cambian, solo actúan diferente por un tiempo. Tienen tantas maneras diferentes para decir lo mismo, buscando las palabras adecuadas, solo porque los haría quedarse y obtener lo que quieren. Mierda de vida, de estar rodeado de personas sin corazones.
Agustina.
14/7/15
Canción triste...
Me estoy dando tiempo para pensar. No creo que esto sea justo para nosotros, darnos la media vuelta y decirnos adiós. Tengo este sentimiento justo cuando finalmente he encontrado las palabras para decírtelo, pero no puedo hacerlo si te das la vuelta y huyes. ¿Que se supone que debo hacer con estas ropas?.. Esta es mi forma retorcida de mantenerte cerca.
Soy un manojo de nervios, soy una mujer destrozada. ¿Recibiste mi mensaje? ¿Te llegó? o ¿Seguiste por tu cuenta?.
Siento perder el control y estoy tan petrificada. Y esto me destroza cuando veo tu rostro y luces tan diferente, pero eres el mismo y no comprendo, no puedo comprender por qué tuvo que terminar nuestro amor.
Después de la escuela caminando a casa, no puedo recordar lo que era la vida a través de las fotografías, tratando de recrear imágenes que la vida nos da de nuestro pasado, y algunas veces es una canción triste...
Pero no puedo olvidar. Me niego a arrepentirme. Estoy feliz de haberte conocido, me quitaste el aliento, hiciste que todos los días valiera la pena el dolor que tuve, por el que pasé. Y mamá, he estado llorando porque las cosas ya no son como solían ser.
Caminando por la calle, veo gente que no conoceré. Pienso en él, tomo aliento, y siento el sonido en el ritmo de mis pasos y algunas veces se vuelve una canción triste.
Agustina.
Soy un manojo de nervios, soy una mujer destrozada. ¿Recibiste mi mensaje? ¿Te llegó? o ¿Seguiste por tu cuenta?.
Siento perder el control y estoy tan petrificada. Y esto me destroza cuando veo tu rostro y luces tan diferente, pero eres el mismo y no comprendo, no puedo comprender por qué tuvo que terminar nuestro amor.
Después de la escuela caminando a casa, no puedo recordar lo que era la vida a través de las fotografías, tratando de recrear imágenes que la vida nos da de nuestro pasado, y algunas veces es una canción triste...
Pero no puedo olvidar. Me niego a arrepentirme. Estoy feliz de haberte conocido, me quitaste el aliento, hiciste que todos los días valiera la pena el dolor que tuve, por el que pasé. Y mamá, he estado llorando porque las cosas ya no son como solían ser.
Caminando por la calle, veo gente que no conoceré. Pienso en él, tomo aliento, y siento el sonido en el ritmo de mis pasos y algunas veces se vuelve una canción triste.
Agustina.
Imaginándote.
Por un momento creí que eras él. La suavidad de sus manos era similar a la tuya. Su aroma, su calidez, su amabilidad en la forma que tocaba. El tiempo se detuvo por unos segundos, cerré los ojos y lo imaginé junto a mi, tan cerca, susurrándome al oído, dejando ir un leve suspiro, un "te amo" sostenido en el aire.
Palabras absurdas, un producto de mi imaginación. Hay tantas cosas que te diría si pudiera verte una vez mas, pero ahora no puedo porque no estas aqui, pero siempre estas en mi mente. Inmensamente atroz tu despedida, el recordar aquel momento en que decidiste marcharte... Cruel el destino, las horas, los días. Cruel esta vida que me ha tocado "vivir" sin ti, desde hoy, para siempre.
Agustina.
Palabras absurdas, un producto de mi imaginación. Hay tantas cosas que te diría si pudiera verte una vez mas, pero ahora no puedo porque no estas aqui, pero siempre estas en mi mente. Inmensamente atroz tu despedida, el recordar aquel momento en que decidiste marcharte... Cruel el destino, las horas, los días. Cruel esta vida que me ha tocado "vivir" sin ti, desde hoy, para siempre.
Agustina.
6/6/15
Llueve mientras te escribo...
No tengo ganas de escribir, pero la letra avanza sola. En la ventana llueve tantas veces en la calle. Y yo quedaba en medio de la tarde, vestida con la lluvia. Gris y más gris, no estas y yo estoy triste de una tristeza apenas explicable con palabras y de una imperturbable soledad que por ti nace y existe. Y yo me siento lejos, tan pequeña. Me duermo débil, sueño que soy fuerte y me despierto. Unas veces me siento como un cielo azul pero lejano, y otras veces un árbol con las últimas hojas.
Teniendo en cuenta que hace frío, llueve sobre mi taza de café. Ayer he recibido una carta, y es para llorar. Vaya a saber a quien besabas, de quien te despedías. Cada día se le iba haciendo más difícil soportar el dolor. Fue una época más bien miserable. Ahora me da lastima verte así, tan indefenso, tan iluminado. Esto se viene abajo, te estas yendo y los pájaros se mueren.
Me quedaré sola y será ya de noche. Me quedaré sola con mi almohada y mi silencio, y estará la ventana mirando inútilmente los autos que se alejan. Y será ya muy tarde. No me contestarán ni mis fotos, ni la música. Solamente tu olor, tu perfume olvidado como una carta puesta boca abajo sobre la mesa.
Y así llega el momento del recuento, cuando existir es solo una memoria, cuando la vida es una dilatada y miserable conjunción de cosas.
Y es la noche mas larga que recuerdo. La noche en que no se si vives todavía, si habrá de amanecer esperándote en la puerta o si vendrán las gentes como en sueños a decirme que has muerto.
Es solo una presencia silenciosa apenas gris, apenas triste, apenas... Y nadie sabe como brota ahora mi antiguo corazón bajo la lluvia. Y sobre la ciudad desconocida, no sé si llueve el corazón o llora.
Lentamente voy quedando vacía y me voy desangrando como una herida.
En estas líneas que recorro con mis ojos lagrimosos, algo como una angustia se me acerca. Solo queda el silencio. Y sin embargo estas, de cierto modo. Y existes sin saberlo.
Pero no sé como serás. Tampoco importa, porque estuviste siempre y lo ignoraba. Mis dedos pasaron muchas veces sobre tus lágrimas. Estabas cansado, tenías los ojos tristes y sin embargo cómo se iluminaban cuando volvía a decir las dos palabras: "Te quiero".
Que no se muera nadie, Dios no te lleves nada mientras yo esté despierta, todavía. Déjame descansar a mi primero, y deja que me vaya.
Ahora, desalojada de la felicidad, sabré cuanto me dabas con solamente a veces estar cerca.
Te vas borrando amor, no te me vayas. No te deshagas del todo.
Agustina.
Teniendo en cuenta que hace frío, llueve sobre mi taza de café. Ayer he recibido una carta, y es para llorar. Vaya a saber a quien besabas, de quien te despedías. Cada día se le iba haciendo más difícil soportar el dolor. Fue una época más bien miserable. Ahora me da lastima verte así, tan indefenso, tan iluminado. Esto se viene abajo, te estas yendo y los pájaros se mueren.
Me quedaré sola y será ya de noche. Me quedaré sola con mi almohada y mi silencio, y estará la ventana mirando inútilmente los autos que se alejan. Y será ya muy tarde. No me contestarán ni mis fotos, ni la música. Solamente tu olor, tu perfume olvidado como una carta puesta boca abajo sobre la mesa.
Y así llega el momento del recuento, cuando existir es solo una memoria, cuando la vida es una dilatada y miserable conjunción de cosas.
Y es la noche mas larga que recuerdo. La noche en que no se si vives todavía, si habrá de amanecer esperándote en la puerta o si vendrán las gentes como en sueños a decirme que has muerto.
Es solo una presencia silenciosa apenas gris, apenas triste, apenas... Y nadie sabe como brota ahora mi antiguo corazón bajo la lluvia. Y sobre la ciudad desconocida, no sé si llueve el corazón o llora.
Lentamente voy quedando vacía y me voy desangrando como una herida.
En estas líneas que recorro con mis ojos lagrimosos, algo como una angustia se me acerca. Solo queda el silencio. Y sin embargo estas, de cierto modo. Y existes sin saberlo.
Pero no sé como serás. Tampoco importa, porque estuviste siempre y lo ignoraba. Mis dedos pasaron muchas veces sobre tus lágrimas. Estabas cansado, tenías los ojos tristes y sin embargo cómo se iluminaban cuando volvía a decir las dos palabras: "Te quiero".
Que no se muera nadie, Dios no te lleves nada mientras yo esté despierta, todavía. Déjame descansar a mi primero, y deja que me vaya.
Ahora, desalojada de la felicidad, sabré cuanto me dabas con solamente a veces estar cerca.
Te vas borrando amor, no te me vayas. No te deshagas del todo.
Agustina.
13/5/15
Carta a un amor perdido.
Te escribo, no con el afán de atormentar tus suaves noches en brazos de otra, te escribo solo para recordarte que aún existo. Intento olvidarte, fracasando a todas horas. No deseo que pierdas tu tiempo leyendo lineas que no nos llevarán a ninguna parte. Solo deseaba que supieras que si en tu voluntad existe recordar el sabor de mis besos y el calor de mis caricias, algún día me ofrezcas una señal de vida. Te recuerdo así, como aquel bello momento que nunca perdí, te recuerdo cariño, no se si después de leerme al menos consideres ofrecer un SI, en caso de negarlo no te apures que mi amor seguirá aquí.
Hasta pronto... Un beso.
Dedicado a quien me pidió una carta a su persona.
Agustina.
Hasta pronto... Un beso.
Dedicado a quien me pidió una carta a su persona.
Agustina.
9/5/15
Esta gran monotonía.
No me mires así... no has entendido y es inútil tratarte de explicar. No es rencor lo que siento, me ha vencido un tremendo cansancio de pensar. Solo encuentro esta vieja y oprimente sensación de costumbre y de hastío. ¿Porque sigo a tu lado todavía? yo misma no lo sé. No nos retiene siquiera un gran rencor que me encadene. Solo queda esta gran monotonía.
Me defiendo de ti, de mi, de todo, dejándote de amar, éste es el modo. Y así llega el momento del recuento. Cuando existir, es solo una memoria, cuando la vida es una dilatada y miserable conjunción de cosas.
Entonces, no bastaban las palabras y ahora, el gran silencio es suficiente.
Esta es la vida, rodeada de muerte.
Agustina.
Me defiendo de ti, de mi, de todo, dejándote de amar, éste es el modo. Y así llega el momento del recuento. Cuando existir, es solo una memoria, cuando la vida es una dilatada y miserable conjunción de cosas.
Entonces, no bastaban las palabras y ahora, el gran silencio es suficiente.
Esta es la vida, rodeada de muerte.
Agustina.
Triste.
Yo sé que algo persiste, todavía. Pero no existen ya ni la alegría, apenas una cálida costumbre.
Estar triste otra vez, inmensamente, pero ya sin pasión, sin aspereza, sin amargura. Casi sin tristeza.
Triste de angustia, de los sueños rotos, de aquello que se quiso y ya no se quiere.
Sola estoy y quisiera estar conmigo fuera de ti, de todo. Fuera de ellos. Me gustaría tanto ser alegre, ya no quiero ser triste, melancólica y ausente. Siento la vida así, desesperada y ya no puedo más. Me duele tanto.
Ya no me digas nada, no es preciso. Todo fue dicho ya tan a menudo, que ahora tengo miedo amor, y dudo de aquello que esta al borde del silencio.
No aprendí a ser feliz. La soledad me parecía buena y el silencio se ajustaba a mi paso. Mi vida estaba escrita, señalada desde mi despertar hasta el cansancio. Hoy, el silencio es un no estar contigo, un teléfono mudo, una distancia y toda soledad tiene tu nombre. Entonces, un terror crece dentro de mi, como un monstruo pequeño, y yo pienso en mi muerte nuevamente.
Agustina.
Estar triste otra vez, inmensamente, pero ya sin pasión, sin aspereza, sin amargura. Casi sin tristeza.
Triste de angustia, de los sueños rotos, de aquello que se quiso y ya no se quiere.
Sola estoy y quisiera estar conmigo fuera de ti, de todo. Fuera de ellos. Me gustaría tanto ser alegre, ya no quiero ser triste, melancólica y ausente. Siento la vida así, desesperada y ya no puedo más. Me duele tanto.
Ya no me digas nada, no es preciso. Todo fue dicho ya tan a menudo, que ahora tengo miedo amor, y dudo de aquello que esta al borde del silencio.
No aprendí a ser feliz. La soledad me parecía buena y el silencio se ajustaba a mi paso. Mi vida estaba escrita, señalada desde mi despertar hasta el cansancio. Hoy, el silencio es un no estar contigo, un teléfono mudo, una distancia y toda soledad tiene tu nombre. Entonces, un terror crece dentro de mi, como un monstruo pequeño, y yo pienso en mi muerte nuevamente.
Agustina.
7/5/15
Aquel lugar nuestro.
"Existía un lugar en donde deambulaban nuestros recuerdos, las risas volaban y las lágrimas se escondían detrás de las sonrisas. Las palabras se esfumaron, todo era oscuro y silencioso. En el cielo se mostraban imágenes de cuando éramos un par de tontos, y como fuimos creciendo de la mano del otro. También encontramos en un rincón, aquella carta de despedida, aquella que decía entre hojas descoloridas, que nunca más volveríamos a dejarnos. Una vez fuimos unos despiadados, descuidamos al amor y solo nos dejó un pálido desencuentro entre tu cuerpo y el mio. Y no volverá a suceder, porque hemos aprendido que vivir sin el otro, no es vivir.
Y así permanecimos, amándonos entre los días, las noches, amando aquellos tiempos donde los dos callados en silencio, nos contemplábamos sabiendo que el dolor nos consumía, pero juntos, algún día cesaría."
Agustina.
Y así permanecimos, amándonos entre los días, las noches, amando aquellos tiempos donde los dos callados en silencio, nos contemplábamos sabiendo que el dolor nos consumía, pero juntos, algún día cesaría."
Agustina.
3/5/15
Aguanta.
No seques tus lágrimas, no apresures las cosas, ellas se evaporarán como suele evaporarse todo lo efímero, y no hablo de ciclos ni de finales, no me refiero a que todo deba terminar así, con lágrimas cayendo al suelo, ahogando cada sentimiento que pudo haber existido.
Por favor no corras, no te alejes de las cosas que importan, no olvides tus recuerdos, tus momentos que disfrutaste de joven, tus días de locura y desenfreno, donde pensabas que un cigarro y un trago de alcohol lo eran todo.
Jamás te rindas, no te dejes vencer por algo más pequeño que tú, no digas que no puedes, no te creas el centro del universo, hay cosas más grandes que no quieres ver, abre los ojos.
Deja que las lágrimas caigan, llora mares si quieres, no pasa nada. Pero promete que después te levantarás.
No tengas miedo, los amores vienen y van hasta que llega uno de verdad, uno que no necesita confirmación ni previo aviso, simplemente aparece en forma de pequeñas coincidencias que algunos llaman destino. Aparece, pero es tu deber cuidarlo y mantenerlo, no lo dejes ir, lucha.
Lucha por cumplir tus sueños, solo o acompañado, nunca dejes de luchar.
Y cuando ya no puedas más, oh, cuando ya no puedas… Vuelve al principio, comienza por donde termina el dolor, aguanta.
Agustina.
Por favor no corras, no te alejes de las cosas que importan, no olvides tus recuerdos, tus momentos que disfrutaste de joven, tus días de locura y desenfreno, donde pensabas que un cigarro y un trago de alcohol lo eran todo.
Jamás te rindas, no te dejes vencer por algo más pequeño que tú, no digas que no puedes, no te creas el centro del universo, hay cosas más grandes que no quieres ver, abre los ojos.
Deja que las lágrimas caigan, llora mares si quieres, no pasa nada. Pero promete que después te levantarás.
No tengas miedo, los amores vienen y van hasta que llega uno de verdad, uno que no necesita confirmación ni previo aviso, simplemente aparece en forma de pequeñas coincidencias que algunos llaman destino. Aparece, pero es tu deber cuidarlo y mantenerlo, no lo dejes ir, lucha.
Lucha por cumplir tus sueños, solo o acompañado, nunca dejes de luchar.
Y cuando ya no puedas más, oh, cuando ya no puedas… Vuelve al principio, comienza por donde termina el dolor, aguanta.
Agustina.
30/4/15
Mi infierno.
Estoy un poco cansada, cansada de todo. De esforzarme, tratar de seguir adelante, de la cruel frialdad de la vida. Recuerdo hace unos años, le escribía al amor, a la felicidad, todo se resumía en eso, versos al deseo, al beso que condena y al acto que destruye. Ahora le escribo al aire. Cómo cambian las cosas, los sentimientos, las personas. Todo se mueve en dirección incorrecta, las palabras se acaban y renacen en mí. Gracias a todo aquello que me permite escribir, gracias al desamor y a las decepciones. Gracias por pisotear mis sentimientos, por matar mis ilusiones. Ya no culpo al destino, ya no culpo a nadie, ni a mí misma. Se supone que todo pasa por algo. Hoy es maravilloso y mañana un infierno. Prefiero vivir en el infierno creado por ti, que vivir en un cielo bañado de tu ausencia. Y aunque ya no vuelvas nunca, ahí te quedarás, como un recuerdo inconcluso, que casi fue, que casi fuimos.
Fuiste una bella excepción, lástima por lo que venga después, ya no me conocerán igual.
Terminaste de matar lo que ya estaba muriendo, terminaste de exterminar mis sentimientos, tal vez estoy maldita, algo que no me deja ser feliz, que me lo quita todo de un golpe. Ya ni llorar sirve, ni arrepentirse, ni deprimirse.
Jamás debí haber quitado el escudo protector, no debí dejarte entrar. Pero lo hice, me arriesgué y perdí hasta la última gota de mi sangre. No me arrepiento de nada, todo fluye y ya no quiero rendirme, no deseo mi muerte, dolerá verte, dolerá como siempre.
Agradezco cada segundo, cada lágrima, cada dolor, todo tiene una explicación, y si es un pretexto, mejor, así me calmo y me hundo en mi existencia.
Rendirse o no, abandonarse o motivarse una vez más, la peor decisión.
Amo cada pieza de este mundo, cada desilusión. Quizá amo este dolor, solo porque tú eres quien me duele.
Agustina.
Fuiste una bella excepción, lástima por lo que venga después, ya no me conocerán igual.
Terminaste de matar lo que ya estaba muriendo, terminaste de exterminar mis sentimientos, tal vez estoy maldita, algo que no me deja ser feliz, que me lo quita todo de un golpe. Ya ni llorar sirve, ni arrepentirse, ni deprimirse.
Jamás debí haber quitado el escudo protector, no debí dejarte entrar. Pero lo hice, me arriesgué y perdí hasta la última gota de mi sangre. No me arrepiento de nada, todo fluye y ya no quiero rendirme, no deseo mi muerte, dolerá verte, dolerá como siempre.
Agradezco cada segundo, cada lágrima, cada dolor, todo tiene una explicación, y si es un pretexto, mejor, así me calmo y me hundo en mi existencia.
Rendirse o no, abandonarse o motivarse una vez más, la peor decisión.
Amo cada pieza de este mundo, cada desilusión. Quizá amo este dolor, solo porque tú eres quien me duele.
Agustina.
25/4/15
Vacía.
A veces creo que soy feliz. Como cuando estoy con mis amigos tirando mi cabeza hacia atrás y tapándome la boca, mientras río a carcajadas por una broma que alguien hizo. Pero entonces el día se hace noche y mi sonrisa despreocupada se convierte en una inexplicable tristeza, grabada en mi cara como un tatuaje. Y me acuesto pensando en todas las cosas que me gustaría poder decir y en todas las cosas que tengo miedo de admitir, incluso sólo en mi mente. Es en noches como éstas cuando me doy cuenta de que soy varias cosas. Soy triste y soy feliz, extrovertida y tímida, rebelde y tranquila. Pero sobre todo me doy cuenta de que estoy vacía.
Agustina.
Agustina.
23/4/15
Regalame recuerdos que no duelan.
Me sigue doliendo alguien que ni me recuerda, que ni le importo. Pero alguien que alguna vez me quiso.
Estoy parado solo en la oscuridad, y así es mi corazón, tan oscuro. El peso del mundo me ha cubierto y no sé si aún estoy vivo o estoy muriendo porque nadie puede oírme cuando los estoy llamando.
Vi las grietas en las paredes y pinte sobre todas ellas, hice todo lo posible solo para ignorarlo, pero no puedo esconderlo. Tengo miedo de estar solo, aunque traté de dejarte ir, pero aún te encuentro perdido dentro de la parte mas oscura de mi, en mis pensamientos, y cada uno de ellos me hace sentir un poco más triste, un poco más muerta. Dime por qué me ahogas con tu silencio...
Luchamos para ocultar las cicatrices con nuestra farsa y ahora soy uno mas de los olvidados. Estoy corriendo para escapar de las paredes que han atrapado a este corazón. La puerta está abierta, por favor ven a salvarme.
Regalame recuerdos que no duelan.
Agustina.
Estoy parado solo en la oscuridad, y así es mi corazón, tan oscuro. El peso del mundo me ha cubierto y no sé si aún estoy vivo o estoy muriendo porque nadie puede oírme cuando los estoy llamando.
Vi las grietas en las paredes y pinte sobre todas ellas, hice todo lo posible solo para ignorarlo, pero no puedo esconderlo. Tengo miedo de estar solo, aunque traté de dejarte ir, pero aún te encuentro perdido dentro de la parte mas oscura de mi, en mis pensamientos, y cada uno de ellos me hace sentir un poco más triste, un poco más muerta. Dime por qué me ahogas con tu silencio...
Luchamos para ocultar las cicatrices con nuestra farsa y ahora soy uno mas de los olvidados. Estoy corriendo para escapar de las paredes que han atrapado a este corazón. La puerta está abierta, por favor ven a salvarme.
Regalame recuerdos que no duelan.
Agustina.
Lo nuestro
“Quiero que quede claro que por encima de todo lo irreal nuestro amor fue lo más honesto que pudo pasar. Que en este mar de personas llenas de máscaras, nos desnudamos y nos vimos uno al otro sin farsas. Que llegamos con las maletas vacías y ahora pesan tanto por los recuerdos que cada uno carga. Que si algo era cierto en esta llamarada de palabras era nuestro amor en el momento preciso y sin abandonos, porque el reloj en el corazón nunca se atrasa. Que si algo nos dolió fue la cicatriz en el pecho y que es un recordatorio de que no fue un sueño nuestro encuentro inesperado. Que si un día sin querer nos encontramos sea para abrazarnos y descubrir que nunca nos supimos ni cerca ni lejos: Dentro.”
Agustina.
Agustina.
10/4/15
Nunca podré ser la misma.
Trato de correr, trato de esconderme de una voz que no puedo satisfacer. Esa era yo, siempre necesitando más y dejando de lado todo lo que tuve antes. Porque se siente como el final, es una herida que no se puede reparar, es solo que no puedo luchar por más tiempo. Esperaste hasta que estuve sobria, llegaste cuando sabías que el juego había terminado, ni siquiera quise ser encontrada.
Recuerdo como me perdiste o como te perdí. Nosotros engañamos al mundo con mentiras que ocultamos detrás de las sonrisas. Podemos ver estos corazones desesperados, y como la verdad se viene abajo. La ilusión nos convierte en un miedo del que no podemos escapar. Nos acercamos a nuestro vacío. Estamos rotos.
Nunca seré la misma, estoy atrapada en el interior de los recuerdos, las promesas, nuestros ayeres y te pertenezco. Simplemente no puedo alejarme, porque después de amarte nunca podre ser la misma.
Sé que nunca voy a olvidar la forma en que siempre me sentí contigo a mi lado, y cómo me amaste.
Ha sido un tiempo tan largo y trate de vivir sin ti, me estoy sofocando. Te necesito para respirar. Así que alcánzame abajo y tira de mí hacia arriba, tira de mí antes de que me entierre hacia abajo.
Yo debí de haber visto todas las señales a mi alrededor, pero yo estaba cómoda dentro de estas heridas. Tu me derribas y después me levantas. Tu te lo llevaste todo y aún no es suficiente, intentas decirme que puedes curarme, pero aun sigo sangrado y tu serás la muerte de mí.
Tu no eres quien que yo creí que eras y entonces aprendí a abrazar esta ilusión. La línea que nos separa empieza a desvanecerse.
Yo no soy yo, me siento como alguien más, caído y sin rostro, tan vacío y hueco en el interior. Una parte de mí está muerta. Te necesito para vivir de nuevo.
Cuando me dejo caer.
Tratamos de caminar juntos, pero la noche estaba oscureciendo. Pensé que estabas a mi lado, pero te busqué y te habías ido. El tiempo que tuvimos fue fugaz. Temo que no vendrá otra vez. Existe el miedo de seguir adelante deseando poder volver a cuando todo era mas fácil para mi, queriendo todo lo que dejamos atrás como la respuesta. Un reloj de arena que no podemos retroceder, conteniendo la vida en la que he estado por tanto tiempo.
Una fotografía sigue en mis manos con miedo de dejarla ir. Los minutos llueven como granos de arena y el tiempo es solo una guerra que esta robando los sueños desde el interior. Así que ven y llévatelos de nuevo.
Quiero encontrarme a mi misma, encontrar lo extraño que está atrapado en mi.
Y es así cómo me siento cuando ignoro tus palabras, y es aquí dónde me pierdo cuando continuo escapando de ti. Y ésta es quién soy cuando ya no me reconozco. Es así cómo se ve cuando estoy al borde del abismo, es así como me resquebrajo cuando finalmente golpeo el fondo, es así cómo duele cuando pretendo que no siento más dolor, y es así cómo desaparezco cuando me dejo caer.
Una fotografía sigue en mis manos con miedo de dejarla ir. Los minutos llueven como granos de arena y el tiempo es solo una guerra que esta robando los sueños desde el interior. Así que ven y llévatelos de nuevo.
Quiero encontrarme a mi misma, encontrar lo extraño que está atrapado en mi.
Y es así cómo me siento cuando ignoro tus palabras, y es aquí dónde me pierdo cuando continuo escapando de ti. Y ésta es quién soy cuando ya no me reconozco. Es así cómo se ve cuando estoy al borde del abismo, es así como me resquebrajo cuando finalmente golpeo el fondo, es así cómo duele cuando pretendo que no siento más dolor, y es así cómo desaparezco cuando me dejo caer.
8/4/15
Si me lees...
"Lo pensaba todo el tiempo, era lo único que habitaba en mi mente. No había día, momento, tiempo o lugar, siempre estabas ahí, compartiendo todo mi espacio, abarcando cada parte de mi alma y manteniendo con vida este corazón.
Sabía que algún día llegaría el momento en el que debería dejarte ir, tu recuerdo se iría con tu ausencia, lejos, sin mi. Ya no necesito tener que pensarte y extrañarte como loca, porque no estás y soy consiente de que esta vez no vas a volver.
Tan cruel es la vida que nos separa, cruel es el tiempo que pierdo en tu mirada, en aquella pálida fotografía.
Aun te quiero, si me lees, te espero. Pero en la otra vida."
Agustina.
Sabía que algún día llegaría el momento en el que debería dejarte ir, tu recuerdo se iría con tu ausencia, lejos, sin mi. Ya no necesito tener que pensarte y extrañarte como loca, porque no estás y soy consiente de que esta vez no vas a volver.
Tan cruel es la vida que nos separa, cruel es el tiempo que pierdo en tu mirada, en aquella pálida fotografía.
Aun te quiero, si me lees, te espero. Pero en la otra vida."
Agustina.
4/4/15
Hay veces...
“Hay veces que se siente lindo querer a alguien que no te quiere y no porque uno sea amante del sufrimiento, simplemente porque la sensación
nos vuelve tan reales, nos perfuma la sinceridad, la tranquilidad se come toda angustia.
Hay veces que se siente lindo saber que eres capaz de luchar con entusiasmo, de comprender la fragilidad que tiene un corazón, abrazar cada horizonte de su persona, y ayudarlo como una chispa que se escapa para encender un alma que se creyó alguna vez perdida.
Hay veces que se siente lindo saber que eres digno, pero no correspondido, conjugar cada fantasía en un verbo girando ante los luceros y laberintos de ese amor tan real y tan absurdo, perdido.
Simplemente se siente lindo saber que uno no es tan frío”...
Agustina
nos vuelve tan reales, nos perfuma la sinceridad, la tranquilidad se come toda angustia.
Hay veces que se siente lindo saber que eres capaz de luchar con entusiasmo, de comprender la fragilidad que tiene un corazón, abrazar cada horizonte de su persona, y ayudarlo como una chispa que se escapa para encender un alma que se creyó alguna vez perdida.
Hay veces que se siente lindo saber que eres digno, pero no correspondido, conjugar cada fantasía en un verbo girando ante los luceros y laberintos de ese amor tan real y tan absurdo, perdido.
Simplemente se siente lindo saber que uno no es tan frío”...
Agustina
31/3/15
Basta con la estupidez.
Me encanta tu forma de ignorarme, como crees olvidarme evitándome. Siempre tan indiferente, caminando y rondando por donde yo voy sabiendo que voy a mirarte.
Se acabó. Las horas mirando hacia tu ventana se acabaron. El que mis ojos se iluminen cada vez que te cruce, se terminó. Basta de este amor tan absurdo y aburrido, de querernos a distancia y perdernos en este orgullo tan estúpido. Ya no quiero verte ni escucharte, voy a tomar otro camino. Maldigo a mi persona que aún te ama. Me odio por soñarte, aún en los brazos de otro.
Intenté mas de una vez olvidarte, olvidarme de todas aquellas cosas que hacíamos. Es imposible borrar todas las sensaciones que mi corazón siente cuando te ríes. Es inevitable no querer abrazarte cuando te veo tan desprotegido. Aún te quiero, por eso te olvido. Si tan solo tu corazón sintiera lo mismo, sería mas fácil todo esto. No habrían ganas de besarnos, no existiría el deseo de encontrarnos, ya no tendríamos que ignorarnos más, y no nos tragaríamos tantas palabras que quisiéramos decirnos.
Aunque te extraño, algún día seré capaz de olvidarte...
Agustina.
Se acabó. Las horas mirando hacia tu ventana se acabaron. El que mis ojos se iluminen cada vez que te cruce, se terminó. Basta de este amor tan absurdo y aburrido, de querernos a distancia y perdernos en este orgullo tan estúpido. Ya no quiero verte ni escucharte, voy a tomar otro camino. Maldigo a mi persona que aún te ama. Me odio por soñarte, aún en los brazos de otro.
Intenté mas de una vez olvidarte, olvidarme de todas aquellas cosas que hacíamos. Es imposible borrar todas las sensaciones que mi corazón siente cuando te ríes. Es inevitable no querer abrazarte cuando te veo tan desprotegido. Aún te quiero, por eso te olvido. Si tan solo tu corazón sintiera lo mismo, sería mas fácil todo esto. No habrían ganas de besarnos, no existiría el deseo de encontrarnos, ya no tendríamos que ignorarnos más, y no nos tragaríamos tantas palabras que quisiéramos decirnos.
Aunque te extraño, algún día seré capaz de olvidarte...
Agustina.
25/3/15
Sentirnos especiales...
¿Que sentido tiene dar todo de si?, dejar de lado tus costumbres, tus gustos, cambiar tu rutina de un día para otro para adaptarte a la suya y que sea feliz. Dejar de hablar con personas, encerrarte solamente en su mundo y permitirle que él lo moldee a su manera todo ese espacio.
Estamos enamorados, estamos ciegos, y somos idiotas los que pintamos un cielo con estrellas. Nunca vamos a bajar de ese cielo y caer en la realidad de que nunca mas van a a mirarnos con los mismos ojos, no van a acostarse y pensar en ti queriéndote ver otra vez, sin importar que hagan. No sienten nervios en su cuerpo, porque les parece estúpido. No van a jugársela por nosotros, porque somos insignificantes y nunca vamos a llegar a ser importantes como quisiéramos llegar a ser.
A todo su egoísmo y su falta de interés, nos preguntamos si de verdad nos quieren, si comparten mutuos sentimientos, o si todo es tan falso, y nosotros mismos nos creímos ciertas mentiras, tan fáciles de creer.
Todo tiene su tiempo limite, aquí estoy escribiéndole a un pedazo de hoja, contándole toda esa rabia que guarde durante este tiempo. Es dolor, dolor a no ser importante. Todos quisiéramos sentirnos especiales para alguien. Finalmente me cansé de ser idiota, tal vez de esperar y quedarme horas pensando en todo lo que pasa en mi entorno. Me siento muy sola y muy vacía como para que la única persona que esta a mi lado, me deje sola en mi compañía.
Agustina.
Estamos enamorados, estamos ciegos, y somos idiotas los que pintamos un cielo con estrellas. Nunca vamos a bajar de ese cielo y caer en la realidad de que nunca mas van a a mirarnos con los mismos ojos, no van a acostarse y pensar en ti queriéndote ver otra vez, sin importar que hagan. No sienten nervios en su cuerpo, porque les parece estúpido. No van a jugársela por nosotros, porque somos insignificantes y nunca vamos a llegar a ser importantes como quisiéramos llegar a ser.
A todo su egoísmo y su falta de interés, nos preguntamos si de verdad nos quieren, si comparten mutuos sentimientos, o si todo es tan falso, y nosotros mismos nos creímos ciertas mentiras, tan fáciles de creer.
Todo tiene su tiempo limite, aquí estoy escribiéndole a un pedazo de hoja, contándole toda esa rabia que guarde durante este tiempo. Es dolor, dolor a no ser importante. Todos quisiéramos sentirnos especiales para alguien. Finalmente me cansé de ser idiota, tal vez de esperar y quedarme horas pensando en todo lo que pasa en mi entorno. Me siento muy sola y muy vacía como para que la única persona que esta a mi lado, me deje sola en mi compañía.
Agustina.
Recuerdo morir una tarde de agosto.
Recuerdo salir de mi casa, con algo debajo de mis mangas ocultándolo para que mis padres no lo vieran. Aquellas cuadras eran eternas, pero con la música se me hacia mas corto el camino. Miles de recuerdos invadían mi mente, las sonrisas marchitas; esas que eran fingidas. Aquellos llantos incontrolables antes de dormir, la desesperación por no poder sentirme de la forma en que quería...
Contemplé cada cielo todos los días, cada momento junto a los que amaba, los hice como si hubieran sido los últimos, aproveche cada minuto. Estar a su lado era el paraíso...
Aunque cada día era mas y mas oscuro, la soledad se estableció en mi cuarto y encontró un lugar cómodo donde quedarse, junto a mi.
Ya no tenia amigos, no podía contar con nadie, desde allí, ella nunca me abandono, tomó mi tristeza y la llevó lejos. Ya no me sentía mal, me había dejado de importar todo, lo único que necesitaba era escaparme lejos de aquí y no volver.
Acerca de las siete de la tarde, estaba por esconderse el sol, mis pies cansados se frenaron en un árbol para poder descansar. Mis manos pálidas tomaron aquello que había debajo de mi abrigo. "Canción de suicidio" era lo que sonaba en mis oídos. Sentí de pronto un dolor inmenso en mi muñeca, pero dolía más el corazón. La sangre recorría mis venas, hasta mis piernas arrodilladas, finalmente dejándome caer al suelo.
Cortar mis venas, me hizo respirar mejor. No dije ninguna palabra, ni siquiera una carta escribí. Dejé al criterio de los demás, la razón por la que me fui, pero de algo estoy segura, que ya no seré una molestia en sus vidas nunca más.
Agustina.
Contemplé cada cielo todos los días, cada momento junto a los que amaba, los hice como si hubieran sido los últimos, aproveche cada minuto. Estar a su lado era el paraíso...
Aunque cada día era mas y mas oscuro, la soledad se estableció en mi cuarto y encontró un lugar cómodo donde quedarse, junto a mi.
Ya no tenia amigos, no podía contar con nadie, desde allí, ella nunca me abandono, tomó mi tristeza y la llevó lejos. Ya no me sentía mal, me había dejado de importar todo, lo único que necesitaba era escaparme lejos de aquí y no volver.
Acerca de las siete de la tarde, estaba por esconderse el sol, mis pies cansados se frenaron en un árbol para poder descansar. Mis manos pálidas tomaron aquello que había debajo de mi abrigo. "Canción de suicidio" era lo que sonaba en mis oídos. Sentí de pronto un dolor inmenso en mi muñeca, pero dolía más el corazón. La sangre recorría mis venas, hasta mis piernas arrodilladas, finalmente dejándome caer al suelo.
Cortar mis venas, me hizo respirar mejor. No dije ninguna palabra, ni siquiera una carta escribí. Dejé al criterio de los demás, la razón por la que me fui, pero de algo estoy segura, que ya no seré una molestia en sus vidas nunca más.
Agustina.
No quiero aguantar otro día mas.
Ya no dormía, mi mente estaba en blanco, preguntas de "¿porqué?" invadían mi cabeza. Me dolía el alma por pensar en lo que ocurría. Nunca pensé que podía llegar el momento en donde diga "basta", "hasta acá llegué". Me siento débil, es como si alguien hubiera arrancado una parte de mi, algo que me sostenía y me dejó derrumbar. Siento como el dolor iba consumiendo cada parte de mi cuerpo hasta tomar mi corazón y hacerlo pedazos.
Como se puede amar tanto a una persona y aceptar hasta sus mas peores defectos, sus costumbres, es algo que nunca voy a entender. Como se enamora tan fácil de alguien y que difícilmente doloroso se hace despedirse. Siempre fuiste la parte más dulce de mi vida, ante todos siempre te elegí a vos, y hoy me siento tan derrotada, tan desgastada, cansada de luchar y luchar con algo que no quiere quedarse conmigo.
Nunca sufrí hasta que te conocí. Me hiciste pasar los peores días de mi vida, así como los mas hermosos. Te odio, porque te amo tanto, se me hace tan difícil dejarte. Solamente quiero llorar, ocupar un poco de tiempo a tu lado, el último. No quiero verte ni hablarte, porque estoy comenzando a sentirme tan vacía, tan sola. No quiero que vuelvas si te vas, y no quiero aguantar otro día mas.
Agustina.
Como se puede amar tanto a una persona y aceptar hasta sus mas peores defectos, sus costumbres, es algo que nunca voy a entender. Como se enamora tan fácil de alguien y que difícilmente doloroso se hace despedirse. Siempre fuiste la parte más dulce de mi vida, ante todos siempre te elegí a vos, y hoy me siento tan derrotada, tan desgastada, cansada de luchar y luchar con algo que no quiere quedarse conmigo.
Nunca sufrí hasta que te conocí. Me hiciste pasar los peores días de mi vida, así como los mas hermosos. Te odio, porque te amo tanto, se me hace tan difícil dejarte. Solamente quiero llorar, ocupar un poco de tiempo a tu lado, el último. No quiero verte ni hablarte, porque estoy comenzando a sentirme tan vacía, tan sola. No quiero que vuelvas si te vas, y no quiero aguantar otro día mas.
Agustina.
Llévame lejos
Caía la noche y mi mente recostada en su almohada, viajaba a tiempos donde mi felicidad deambulaba por todas partes. Miraba detenidamente mi sonrisa, me di cuentas que fui feliz. Ahora admito que también lo soy, tengo a la persona que amé tanto y me costó tanto superarlo. Pero un vacío en mi no me dejaba continuar, era ese sentimiento tan cansador, esperaba a que me acueste y cierre los ojos para aparecer y arruinarme la noche.
De pronto miraba el techo, contemplaba la oscuridad y podía ver la tristeza que habitaba en mis ojos lagrimosos. ¿Porque estaría triste otra vez?. Él siempre se preguntaría que hace falta en mi vida para completarme, porque sabia que algo en mi no andaba bien esta vez, pero ¿que podía contestarle? si ni yo sabía lo que pasaba en mi interior.
La soledad encontró un lugar al lado mio, tomó sus cosas y habito aquí junto a mi. A pesar de que a mi costado estaba el amor de mi vida, no había espacio para los dos, y la oscuridad lo llevó lejos de mi.
Tus besos, tus abrazos, tus caricias, las incontables risas en la madrugada, todo eso tan valioso, y de pronto me hace llorar el pensar que todo aquello se esta perdiendo, debido a que la depresión esta consumiéndome.
No me importa si pierdo mi apetito, las ganas de ver el sol, si me encuentro perdida o agotada y me tiro vencida en la cama. No me importan las marcas en mi piel, cuantas tengo o si quedaran para siempre. Nada de eso me interesa, lo único que pido es que me saques de aquí. Llévame lejos de esta habitación gris, contigo.
Agustina.
De pronto miraba el techo, contemplaba la oscuridad y podía ver la tristeza que habitaba en mis ojos lagrimosos. ¿Porque estaría triste otra vez?. Él siempre se preguntaría que hace falta en mi vida para completarme, porque sabia que algo en mi no andaba bien esta vez, pero ¿que podía contestarle? si ni yo sabía lo que pasaba en mi interior.
La soledad encontró un lugar al lado mio, tomó sus cosas y habito aquí junto a mi. A pesar de que a mi costado estaba el amor de mi vida, no había espacio para los dos, y la oscuridad lo llevó lejos de mi.
Tus besos, tus abrazos, tus caricias, las incontables risas en la madrugada, todo eso tan valioso, y de pronto me hace llorar el pensar que todo aquello se esta perdiendo, debido a que la depresión esta consumiéndome.
No me importa si pierdo mi apetito, las ganas de ver el sol, si me encuentro perdida o agotada y me tiro vencida en la cama. No me importan las marcas en mi piel, cuantas tengo o si quedaran para siempre. Nada de eso me interesa, lo único que pido es que me saques de aquí. Llévame lejos de esta habitación gris, contigo.
Agustina.
Dejándose llevar.
Escribo.. no con el fin de que alguien lo lea, o se adueñe de esto. Dejo que mi mano libremente avance sobre estos renglones, dejándose llevar por los sentimientos que tal vez no pueden ser expresados.
El deseo de morir me atormenta varias veces, mayormente cuando me siento en soledad. Aunque a veces cuando estoy feliz, una pequeña sombra pareciera que se acercase a mi oído y me susurrara que voy a caer otra vez.
La realidad es que mi vida dio un cambio enorme si miro unos años atrás. Muchas veces creo que soy infeliz. No puedo fingir sonrisas todo el día, y cuando se torna oscuro, el vacío dentro de mi se va cerrando, opacando cada espacio de mis sentimientos, finalizando por hacerme sentir inútil e innecesaria en este mundo.
Siento un nudo en el pecho si pienso y pienso, pero mi mente trabaja sola, no quiere escuchar mi corazón, y él hace lo que sea para hacerme sentir ridícula. Estoy harta, la verdad es que cambiaría muchas cosas, pero cuando te ves tan mal, tan sola, y te encuentras tan perdida, en el momento en que miras a los ojos de alguien, de esa persona que te ilumina... se te olvida el dolor, o al menos pareciera menos doloroso....
Agustina.
El deseo de morir me atormenta varias veces, mayormente cuando me siento en soledad. Aunque a veces cuando estoy feliz, una pequeña sombra pareciera que se acercase a mi oído y me susurrara que voy a caer otra vez.
La realidad es que mi vida dio un cambio enorme si miro unos años atrás. Muchas veces creo que soy infeliz. No puedo fingir sonrisas todo el día, y cuando se torna oscuro, el vacío dentro de mi se va cerrando, opacando cada espacio de mis sentimientos, finalizando por hacerme sentir inútil e innecesaria en este mundo.
Siento un nudo en el pecho si pienso y pienso, pero mi mente trabaja sola, no quiere escuchar mi corazón, y él hace lo que sea para hacerme sentir ridícula. Estoy harta, la verdad es que cambiaría muchas cosas, pero cuando te ves tan mal, tan sola, y te encuentras tan perdida, en el momento en que miras a los ojos de alguien, de esa persona que te ilumina... se te olvida el dolor, o al menos pareciera menos doloroso....
Agustina.
24/3/15
Game over
" Dijo: 'fin del juego', cuando terminó de imaginar en su cabeza historias que no sucederían. Puso fin a todas esas palabras que se llevó el viento a esa altura. Ya no habría más dolor, mas soledad, no habría nunca más una despedida de alguien que ella ame. Se iría, sin remordimientos, sin alguien que la detenga, sin alguien que la abrace por ultima vez.
En realidad, necesitaba el amor de quienes ella quería y necesitaba. Deseaba volver a vivir, a sentirse quien era cuando tenia poca edad.. Sin daños, sin dolor, sin lagrimas. ¿Puede alguien abrazarla y decirle que todo cambiará?"
En realidad, necesitaba el amor de quienes ella quería y necesitaba. Deseaba volver a vivir, a sentirse quien era cuando tenia poca edad.. Sin daños, sin dolor, sin lagrimas. ¿Puede alguien abrazarla y decirle que todo cambiará?"
13/3/15
Aún te siento.
Aún te siento cerca de mi como ayer, aunque en esta cruel realidad, estamos separados. Una pequeña parte de mi todavía te extraña, o quiero mentirme a mi misma diciéndome que ya no te necesito como antes...
Todos estos años, estos meses, me has dolido en lo más profundo, aunque he intentado olvidarme de todos tus recuerdos, es imposible, no puedo evitar mirar hacia donde estés, es imposible que no te des cuenta de que todavía te llevo en mi alma.
Escribo para ti, quien ya se fue, quien ya rehízo su vida con alguien mas después de mi. Escribo para ese espacio vació que nadie ocupa, que todavía espera que habites otra vez.
No puedo creer cuanto pasamos, todas esas palabras desquitadas en un mensaje de texto, el decirte que ya no te quiero, me arrepiento.
Hace unos meses mire hacia atrás, desde mi ventanilla del asiento delantero del auto. El viento parecía que traía recuerdos a medida que volaba mi pelo suelto. Te estaba dejando ir, estaba sufriendo, tratando de aceptar que era hora de desprenderme de lo que mas amo.
Aún te siento cerca de mi, porque te veo y no me corres la mirada, me buscas sin decirme una palabra, pero sé muy bien que una parte de ti, todavía me espera.
Agustina.
Todos estos años, estos meses, me has dolido en lo más profundo, aunque he intentado olvidarme de todos tus recuerdos, es imposible, no puedo evitar mirar hacia donde estés, es imposible que no te des cuenta de que todavía te llevo en mi alma.
Escribo para ti, quien ya se fue, quien ya rehízo su vida con alguien mas después de mi. Escribo para ese espacio vació que nadie ocupa, que todavía espera que habites otra vez.
No puedo creer cuanto pasamos, todas esas palabras desquitadas en un mensaje de texto, el decirte que ya no te quiero, me arrepiento.
Hace unos meses mire hacia atrás, desde mi ventanilla del asiento delantero del auto. El viento parecía que traía recuerdos a medida que volaba mi pelo suelto. Te estaba dejando ir, estaba sufriendo, tratando de aceptar que era hora de desprenderme de lo que mas amo.
Aún te siento cerca de mi, porque te veo y no me corres la mirada, me buscas sin decirme una palabra, pero sé muy bien que una parte de ti, todavía me espera.
Agustina.
9/3/15
No puedo vivir una mentira.
Últimamente nada de lo que haga parece complacerte, tal vez irme seria lo mas fácil porque palabras hirientes son todo lo que decimos, pero no puedo verte marchar.
¿Puedo olvidar como se sentía tocarte? y que hay de los buenos momentos que hemos pasado, ¿podría despertarme sin ti todos los días?, ¿te dejaría marchar?. No, no puedo aprender a vivir sintiendo que me falta algo y no puedo rendirme ahora. Se que podría decir que terminamos y decirme a mi misma que ya te olvide, pero ni aunque haga una promesa y me prometa no extrañarte ahora.. intento ocultar la verdad dentro, fallaría porque yo, yo no puedo vivir una mentira.
¿Podría olvidar esa mirada que me dice que me quieres? y que hay de esas razones que hacían que te ame tan fácil? El beso que siempre me hacia apenas respirar, la forma en la que sabias a lo que me refería...
Agustina.
¿Puedo olvidar como se sentía tocarte? y que hay de los buenos momentos que hemos pasado, ¿podría despertarme sin ti todos los días?, ¿te dejaría marchar?. No, no puedo aprender a vivir sintiendo que me falta algo y no puedo rendirme ahora. Se que podría decir que terminamos y decirme a mi misma que ya te olvide, pero ni aunque haga una promesa y me prometa no extrañarte ahora.. intento ocultar la verdad dentro, fallaría porque yo, yo no puedo vivir una mentira.
¿Podría olvidar esa mirada que me dice que me quieres? y que hay de esas razones que hacían que te ame tan fácil? El beso que siempre me hacia apenas respirar, la forma en la que sabias a lo que me refería...
Agustina.
Supón
Supón que te llame esta noche y te dijera que te amo y supón que dijera que quisiera volver a casa y supón que llorara y dijera "creo que finalmente aprendí mi lección y estoy cansada de pasar todo el tiempo sola". Si te dijera que me di cuenta que eres todo lo que siempre quise y me esta matando estar tan lejos, ¿me dirías que me amas? y lloraríamos juntos o te reirías de mi y dirías...:
Te lo dije, te dije que algún día volverías suplicando y pidiéndome que te acepte de nuevo. Te lo dije, pero te tuviste que ir, ahora encontré a alguien nuevo y nunca mas me romperás el corazón.
Y si me pusiera de rodillas y te dijera que siempre fui tuya, ¿te arrodillarías también y tomarías mi mano? ¿volveríamos a sentir lo mismo? ¿reiríamos y hablaríamos por horas? como hacíamos... y cuando nuestro amor apenas empezaba, ¿me dirías que me extrañas también? y que has estado tan solo y que has esperado por el día en el que volviera y vivamos y nos amaramos por siempre y ahora soy solo tuya o dirías que las tablas finalmente se dieron vuelta.
Agustina.
A veces es bueno el adiós.
Te escuché reír en una multitud afuera del restaurante al que solíamos ir, alcancé a ver algo que me detuvo y me hizo regresar atrás. Te veías feliz, con esa pequeña niña sobre tus hombros. Sé de donde ha sacado esos hermosos ojos azules, el tiempo ha sido muy bueno contigo.
A pesar de lo duro que fue, a pesar de lo que dolió, le agradezco a Dios no haber conseguido lo que creía que me merecía. A veces la vida te lleva por un camino diferente cuando te aferras a alguien que debes dejar ir. Algún día verás el porqué. A veces… hay algo bueno en el adiós.
No lo lamento, el tiempo que pasamos juntos no lo olvidare, pero ambos terminamos donde pertenecemos. Supongo que el adiós nos hizo más fuertes. Y sí, soy feliz, yo también encontré a alguien que me hace feliz y sabía que algún día te vería por la calle y sería un momento agridulce.
Agustina.
A pesar de lo duro que fue, a pesar de lo que dolió, le agradezco a Dios no haber conseguido lo que creía que me merecía. A veces la vida te lleva por un camino diferente cuando te aferras a alguien que debes dejar ir. Algún día verás el porqué. A veces… hay algo bueno en el adiós.
No lo lamento, el tiempo que pasamos juntos no lo olvidare, pero ambos terminamos donde pertenecemos. Supongo que el adiós nos hizo más fuertes. Y sí, soy feliz, yo también encontré a alguien que me hace feliz y sabía que algún día te vería por la calle y sería un momento agridulce.
Agustina.
18/2/15
No más.
Lamento mucho que te llame, estoy tratando de levantar los pedazos de mi vida. Estuve pensando en lo nuestro y ya siento como todo se va desapareciendo. Antes de que sea mas tarde, tengo que decirte que hasta aquí he llegado, no puedo soportar mas todo este dolor que llevo dentro. Ya no quiero esperarte mas, no quiero estar pendiente al teléfono, a los días en que puedo verte, cuando estés disponible para mi, cuando no.. ya no aguanto tener que mirarte por horas esperando algún gesto tuyo. No te das cuenta de que te necesito mas que a nadie. Y como no te das cuenta, esta noche me voy.
Se que voy a llorar, que habrán noches en donde extrañaré tu abrigo, habrán días en los que me muera por estar con vos, en tus brazos. Por eso te devuelvo tus regalos, tu ropa, tus pertenencias, no quiero extrañarte. No más.
Sé también que sos parte de mi, que jamás voy a poder sacarte, estas muy dentro, en mis sentimientos. Permaneciste ahí durante años, y es una lastima que hoy tengamos que despedirnos así.
Noté que también estas distraído, ya no te llama la atención estar conmigo. Las palabras que cruzamos son pocas, y ya no nos decimos te amo como antes. Si la espalda te miro cuando duermes tan tranquilo, y no sabes que lloro por las noches extrañando tu ausencia. Ya no te importo, aunque me digas que miento, no es así como se demuestra la importancia hacia alguien. Me haces sentir como que no existo. Ya no quiero comer, solo quiero dormir, quiero no hacer nada, dejarme morir en silencio, solo que se mueran mis sentimientos, mi corazón, no quiero sentir nada.
Las palabras vienen y se van, así como tus promesas. Siempre estuve a tu alcance, siempre cerca, estabas tan seguro de mi. Yo nunca te fallaría, pero esta vez no puedo más. Siento como mi cuerpo moribundo quiere irse, no tiene ganas mi alma de quedarse acá a tu lado en la misma rutina, siguiéndote los pasos.
No puedo aceptar otro desprecio más.. te necesite mas que nunca, porque sabias de mi dolor, y ni un abrazo me diste. Lástima, lástima que un amor como el nuestro que tardó tanto en construir otra vez la confianza, se deteriore tan rápido, por tu culpa, por tu falta de interés.
Espero que encuentres a alguien más que aguante todas aquellas cosas que yo si, que te espere en la madrugada, que camine por toda la ciudad por tan solo verte, que te haga sentir las mas hermosas emociones.. encuentra a alguien que pinte en tu cara una sonrisa todas las mañanas, porque yo ya no...
Los días de primavera para mi se acabaron. El amor por el que esperé, mi amor que nunca volverá otra vez... fuiste tu.
Gracias por el tiempo juntos, me despido esta vez para siempre, para no volver jamás.
Agustina.
Se que voy a llorar, que habrán noches en donde extrañaré tu abrigo, habrán días en los que me muera por estar con vos, en tus brazos. Por eso te devuelvo tus regalos, tu ropa, tus pertenencias, no quiero extrañarte. No más.
Sé también que sos parte de mi, que jamás voy a poder sacarte, estas muy dentro, en mis sentimientos. Permaneciste ahí durante años, y es una lastima que hoy tengamos que despedirnos así.
Noté que también estas distraído, ya no te llama la atención estar conmigo. Las palabras que cruzamos son pocas, y ya no nos decimos te amo como antes. Si la espalda te miro cuando duermes tan tranquilo, y no sabes que lloro por las noches extrañando tu ausencia. Ya no te importo, aunque me digas que miento, no es así como se demuestra la importancia hacia alguien. Me haces sentir como que no existo. Ya no quiero comer, solo quiero dormir, quiero no hacer nada, dejarme morir en silencio, solo que se mueran mis sentimientos, mi corazón, no quiero sentir nada.
Las palabras vienen y se van, así como tus promesas. Siempre estuve a tu alcance, siempre cerca, estabas tan seguro de mi. Yo nunca te fallaría, pero esta vez no puedo más. Siento como mi cuerpo moribundo quiere irse, no tiene ganas mi alma de quedarse acá a tu lado en la misma rutina, siguiéndote los pasos.
No puedo aceptar otro desprecio más.. te necesite mas que nunca, porque sabias de mi dolor, y ni un abrazo me diste. Lástima, lástima que un amor como el nuestro que tardó tanto en construir otra vez la confianza, se deteriore tan rápido, por tu culpa, por tu falta de interés.
Espero que encuentres a alguien más que aguante todas aquellas cosas que yo si, que te espere en la madrugada, que camine por toda la ciudad por tan solo verte, que te haga sentir las mas hermosas emociones.. encuentra a alguien que pinte en tu cara una sonrisa todas las mañanas, porque yo ya no...
Los días de primavera para mi se acabaron. El amor por el que esperé, mi amor que nunca volverá otra vez... fuiste tu.
Gracias por el tiempo juntos, me despido esta vez para siempre, para no volver jamás.
Agustina.
17/2/15
Amar en la distancia.
Dos seres, que sin buscarse se encuentran, sin saber que por alguna razón que no responde ni a la suerte ni al azar… contactan.
Sus primeras palabras, las primeras risas, las primeras complicidades, los primeros secretos. Algo se despierta dentro, algo que estaba destinado a activarse, una chispa encendida desde el cielo. Ilusión, entusiasmo, la necesidad de estar a todas horas conectados, les absorben los pensamientos y las ganas.
Las letras ya no alcanzan, necesitan oír sus voces, sus risas, su cercanía, bajarse del cielo a la tierra haciéndose más real. En uno de esos encuentros, en un momento que ya nunca olvidarán, llega el primer “te quiero”, el primer ” y yo a ti”…el primer suspiro. Ya nada va a ser igual, surge la curiosidad por mirar sus ciudades en un mapa, contar los kilómetros que los separan…la primer toma de conciencia…su distancia geográfica. Noches de desvelos, urgencia por encontrarse y la diferencia horaria que no ayuda…ansiedad. Se dedican todo el tiempo, viven fuera del reloj, se desconectan del mundo, danzan sus espíritus. Hacen mil locuras, dejan de lado sus responsabilidades, sus almas se sellaron bajo el sonido más bello que existe…un “te amo”, que siempre llega para confirmar lo obvio. Ya después de eso, sentirán que las palabras nunca más alcanzarán a expresar lo que ambos sienten por dentro.
Día a día surge la necesidad de sentirse, la adicción ya corre por sus venas, ya no hay dosis que calme la abstinencia de besarse, tocarse, acariciarse , amarse. Algunos les llamarán locos, por ser intensos, porque las estadísticas de amores a distancia no están a su favor. Pero ¿que importa?, ¿que importa si después se rompe?, ¿que importa si así termina la historia?…si ellos vivieron su “para siempre”, se dejaron llevar por la locura de amarse en la distancia. Esa bendita locura, que puede hacer que alguien con su alma le haga el amor a la tuya. Que alguien que nunca te tocó, ni te miró a los ojos, ni tomó tu mano… te haya hecho vivir, la historia de amor más bonita de tu vida.
Llámenme loco, déjenme amar así.
Agustina.
Sus primeras palabras, las primeras risas, las primeras complicidades, los primeros secretos. Algo se despierta dentro, algo que estaba destinado a activarse, una chispa encendida desde el cielo. Ilusión, entusiasmo, la necesidad de estar a todas horas conectados, les absorben los pensamientos y las ganas.
Las letras ya no alcanzan, necesitan oír sus voces, sus risas, su cercanía, bajarse del cielo a la tierra haciéndose más real. En uno de esos encuentros, en un momento que ya nunca olvidarán, llega el primer “te quiero”, el primer ” y yo a ti”…el primer suspiro. Ya nada va a ser igual, surge la curiosidad por mirar sus ciudades en un mapa, contar los kilómetros que los separan…la primer toma de conciencia…su distancia geográfica. Noches de desvelos, urgencia por encontrarse y la diferencia horaria que no ayuda…ansiedad. Se dedican todo el tiempo, viven fuera del reloj, se desconectan del mundo, danzan sus espíritus. Hacen mil locuras, dejan de lado sus responsabilidades, sus almas se sellaron bajo el sonido más bello que existe…un “te amo”, que siempre llega para confirmar lo obvio. Ya después de eso, sentirán que las palabras nunca más alcanzarán a expresar lo que ambos sienten por dentro.
Día a día surge la necesidad de sentirse, la adicción ya corre por sus venas, ya no hay dosis que calme la abstinencia de besarse, tocarse, acariciarse , amarse. Algunos les llamarán locos, por ser intensos, porque las estadísticas de amores a distancia no están a su favor. Pero ¿que importa?, ¿que importa si después se rompe?, ¿que importa si así termina la historia?…si ellos vivieron su “para siempre”, se dejaron llevar por la locura de amarse en la distancia. Esa bendita locura, que puede hacer que alguien con su alma le haga el amor a la tuya. Que alguien que nunca te tocó, ni te miró a los ojos, ni tomó tu mano… te haya hecho vivir, la historia de amor más bonita de tu vida.
Llámenme loco, déjenme amar así.
Agustina.
13/2/15
Sentada en mi sillón.
“Estoy sentada en mi sillón tratando de descifrar que es lo que realmente me pasa, cuestionando el hecho de por qué me siento de cierta manera sola y vacía. El por qué no puedo sentirme feliz o triste completamente, siempre tengo que estar a mitad de cada una o simplemente no sentir nada.
Estoy sentada en mi sillón haciéndole preguntas a mi oscura soledad, y al mismo tiempo dándome cuenta que no hay respuestas, que nadie vendrá a resolver los grandes enigmas que me atormentan.
Estoy sentada en mi sillón autocompadeciendome de las cosas que tengo y que nunca tendré. Recordándome a mi misma que soy una persona de papel que ha perdido mucho por dejar que el miedo se apoderé de su alma.
Estoy sentada en mi sillón pensando en lo mucho que quiero llorar, rogando para que una lágrima ruede sobre mi mejilla, pero nada pasa. Nunca pasa.
Estoy sentada en mi sillón sin esperanza, viviendo sólo porque soy capaz de respirar.
Estoy sentada en mi sillón repitiendo constantemente que soy fuerte, que soy capaz de hacer cualquier cosa, pero en realidad se muy bien que esas palabras son sólo falacias.
Estoy sentada en mi sillón pensando en mil y un formas de desaparecer.
Estoy sentada en mi sillón formando palabras en mi cuaderno, liberando pensamientos que no seré capaz de decir alguna vez. Liberando a los demonios que queman cada parte de mí.
Estoy sentada en mi sillón viendo como pasan las personas a través de mi ventana, sintiendo envidia de que ellas no están en mi lugar.
Estoy sentada en mi sillón dónde el frío se convierte en parte mí, dónde cada noche la soledad me abraza y no me suelta hasta que me pierdo en la inconsciencia del sueño.
Estoy sentada en mi sillón que es lo único que me apetece hacer cada noche.”
Agustina.
Estoy sentada en mi sillón haciéndole preguntas a mi oscura soledad, y al mismo tiempo dándome cuenta que no hay respuestas, que nadie vendrá a resolver los grandes enigmas que me atormentan.
Estoy sentada en mi sillón autocompadeciendome de las cosas que tengo y que nunca tendré. Recordándome a mi misma que soy una persona de papel que ha perdido mucho por dejar que el miedo se apoderé de su alma.
Estoy sentada en mi sillón pensando en lo mucho que quiero llorar, rogando para que una lágrima ruede sobre mi mejilla, pero nada pasa. Nunca pasa.
Estoy sentada en mi sillón sin esperanza, viviendo sólo porque soy capaz de respirar.
Estoy sentada en mi sillón repitiendo constantemente que soy fuerte, que soy capaz de hacer cualquier cosa, pero en realidad se muy bien que esas palabras son sólo falacias.
Estoy sentada en mi sillón pensando en mil y un formas de desaparecer.
Estoy sentada en mi sillón formando palabras en mi cuaderno, liberando pensamientos que no seré capaz de decir alguna vez. Liberando a los demonios que queman cada parte de mí.
Estoy sentada en mi sillón viendo como pasan las personas a través de mi ventana, sintiendo envidia de que ellas no están en mi lugar.
Estoy sentada en mi sillón dónde el frío se convierte en parte mí, dónde cada noche la soledad me abraza y no me suelta hasta que me pierdo en la inconsciencia del sueño.
Estoy sentada en mi sillón que es lo único que me apetece hacer cada noche.”
Agustina.
No he superado lo nuestro.
Sueños, ahí es a donde tengo que llegar para seguir viendo tu hermosa cara. Miro fijamente una foto tuya, y escucho la radio. Mantengo la esperanza, y espero que haya una conversación en la que los dos admitamos que lo pasamos bien, pero hasta entonces es distanciamiento todo lo que hay entre nosotros, todo eso lo comprendo.
Si me preguntaras qué tal me va, te diría que me va bien, te mentiría y diría que no estás en mi mente, pero salgo y me siento en una mesa preparada para dos, y al final debo afrontar la verdad, no importa lo que diga, no lo he superado, no he superado lo nuestro.
Maldición, lo haces bien, y yo pensaba que eras inocente, agarraste este corazón y lo pusiste en mitad del infierno, pero todavía eres magnífica.
Soy un bumerán, no importa cómo me lances, me giro y estoy de vuelta en el juego. Pero no importa, porque en mis ojos eres lo único, y el dolor ya no lo siento.
Agustina.
Si me preguntaras qué tal me va, te diría que me va bien, te mentiría y diría que no estás en mi mente, pero salgo y me siento en una mesa preparada para dos, y al final debo afrontar la verdad, no importa lo que diga, no lo he superado, no he superado lo nuestro.
Maldición, lo haces bien, y yo pensaba que eras inocente, agarraste este corazón y lo pusiste en mitad del infierno, pero todavía eres magnífica.
Soy un bumerán, no importa cómo me lances, me giro y estoy de vuelta en el juego. Pero no importa, porque en mis ojos eres lo único, y el dolor ya no lo siento.
Agustina.
5/2/15
Nota de suicidio.
Abres las persianas, pero sigue siendo de noche, no hay luz, no ves a nadie en la calle, ni si quiera vez la luz de las farolas. Suspiras, te apoyas en la pared, no hay nadie.. Sabes que estás sola, ya nadie va a pararte, han sido tantas veces las que lo has intentado… Ya nadie se lo espera, han dejado de temer tu muerte, les has dejado de importar. Enciendes la música, ‘Nota de suicidio’ empieza.. Te sientas en el frío suelo, tan fría te quedaste, tan vacía estas; De nuevo escribes la nota, de nuevo escribes tus errores, describes el por qué de todo, el por qué de que todo te hubiese pasado a ti, de nuevo otro adiós de tantos. En lo más profundo de ti sabes que ya te da igual, que será otro intento más, que la canción termina pero tu vida no. Dejas la hoja en la ventana, para que cuando decida salir el sol, tus palabras sean la única noche. Te diriges a la bañera, agua caliente, agua que inunda tus ojos, sangre que inunda tus recuerdos. Sabes que esta vez no habrá otra nota más, no gastaras más hojas, no habrá más tinta que escriba otro adiós, nadie, nadie a añorado tu voz en el momento en el que te sumergiste, ahogas tus penas, y esta vez no habrá vuelta atrás, esta vez nadie aporrea la puerta esperando que salgas, entraste y saliste de tu vida de la misma y sencilla
forma, sola. Cierras los ojos, te cansaste de rezar a un Dios que te hizo estar así. Escuchas la risa de una niña… Sabes quién es, recuerdas que al mirarte al espejo ella seguía ahí, es lo único que ves. Esperas a que la luz aparezca, esperas.. Tu corazón ya dejo de latir. Sigues esperando, pero sigues viendo a esa niña, que te dice que despiertes, pero aun así sigues estando sola. Afuera el sol a salido, afuera tu carta sigue sin ojos que la lean, afuera tu ventana sigue cerrada.
Agustina.
forma, sola. Cierras los ojos, te cansaste de rezar a un Dios que te hizo estar así. Escuchas la risa de una niña… Sabes quién es, recuerdas que al mirarte al espejo ella seguía ahí, es lo único que ves. Esperas a que la luz aparezca, esperas.. Tu corazón ya dejo de latir. Sigues esperando, pero sigues viendo a esa niña, que te dice que despiertes, pero aun así sigues estando sola. Afuera el sol a salido, afuera tu carta sigue sin ojos que la lean, afuera tu ventana sigue cerrada.
Agustina.
2/2/15
¿Que harás cuando me vaya?
Luces encendidas en la oscuridad, pensamientos en tu cabeza, cielos azules que se tornaron a grises, el amor que se fue.. Trataste de volver a casa, pero se volvió algo difícil, porque nada es suficiente cuando cometes el error. ¿Y que harás cuando me vaya?, y ¿quien te cuidara cuando yo ya no esté?.
Dijiste que esperarías por mi, pero yo no voy a buscarte. Nunca creí que te vería engañar mi corazón, contándole tantas mentiras. Y me dolió porque te quería, despedirme no fue fácil aunque pareciera lo contrario. Mi corazón todavía te ama, pero no quiero compartir la cama con alguien que esta en otro lado. Esta noche sera la ultima, porque no regresare, y lejos me llevare aquellos absurdos momentos que compartí contigo, y nunca mas nos cruzaremos.
Agustina.
Dijiste que esperarías por mi, pero yo no voy a buscarte. Nunca creí que te vería engañar mi corazón, contándole tantas mentiras. Y me dolió porque te quería, despedirme no fue fácil aunque pareciera lo contrario. Mi corazón todavía te ama, pero no quiero compartir la cama con alguien que esta en otro lado. Esta noche sera la ultima, porque no regresare, y lejos me llevare aquellos absurdos momentos que compartí contigo, y nunca mas nos cruzaremos.
Agustina.
Eterna memoria.
Después de todo lo que hemos vivido, tanto tiempo te he extrañado, no puedo creer que ahora te vayas. Me dejas aquí en la nada, preguntándome que voy a hacer cuando comience a acercarse la noche y tu ya no estés.
Nunca pensé que iba a llegar un día en el que toque marcharte, porque siempre fuiste tan apegada a mi, tan mía. Ahora voy caminando a casa y empiezo a extrañar tu cara, tu sonrisa en la mañana, tus ojos tan cerca de mi, y me pregunto.. ¿que fue lo que te aparto de mi? me dejaste aquí con tanto miedo. Recorro el camino y te siento respirar por aquí, siento tus brazos rodear mis hombros una vez mas...
¿Que hago con tantas fotografías de ti y de mi? están grabadas en mi eterna memoria, aquellos recuerdos en cada rincón de la casa; me duelen, me rompen, aunque nada duele como la imagen de tu espalda adentrándose en la niebla.
No estaba preparado para estar solo, no habían posibilidades de perderte.. Ahora camino a casa y nada es lo mismo. Ya son 7 días, pero siento que me muero.
Agustina.
Nunca pensé que iba a llegar un día en el que toque marcharte, porque siempre fuiste tan apegada a mi, tan mía. Ahora voy caminando a casa y empiezo a extrañar tu cara, tu sonrisa en la mañana, tus ojos tan cerca de mi, y me pregunto.. ¿que fue lo que te aparto de mi? me dejaste aquí con tanto miedo. Recorro el camino y te siento respirar por aquí, siento tus brazos rodear mis hombros una vez mas...
¿Que hago con tantas fotografías de ti y de mi? están grabadas en mi eterna memoria, aquellos recuerdos en cada rincón de la casa; me duelen, me rompen, aunque nada duele como la imagen de tu espalda adentrándose en la niebla.
No estaba preparado para estar solo, no habían posibilidades de perderte.. Ahora camino a casa y nada es lo mismo. Ya son 7 días, pero siento que me muero.
Agustina.
30/1/15
Lloré porque...
Ayer en la noche lloré por ti, tranquilo, sólo te he dedicado dos veces mi llanto. La primera vez no recuerdo realmente porque lloré, seguramente fue al darme cuenta de que tú nunca te ibas a interesar en mi o quizá fue cuando me di cuenta de que el tiempo se nos estaba yendo de las manos. Pero ayer, ayer lloré porque sabia que tenía que afrontar la realidad, lloré porque duele como no tienes una idea esta situación, lloré porque me estoy perdiendo entre todo esto, lloré porque ni si quiera sé que fue lo que hice mal, lloré porque de verdad me duele el corazón, lloré porque por más que te escribo, por más que sonrío, por más que hago como que no pasa nada, pasa todo. Te veo y el mundo se me viene encima, te siento cerca y siento que estoy en un abismo, siento tu mirada en mi y me muero un poquito más. Lloré porque es muy cobarde huir. Lloré porque tenía la esperanza de ahogarme en mis lagrimas, lloré porque estas mismas me recuerdan que estoy viva. Lloré porque tengo miedo, porque estoy atrapada en esto. Lloré porque otra vez me di cuenta de que estaba fingiendo ser feliz sin serlo.
Agustina.
Agustina.
Mi eco.
Hola, ¿hay alguien ahí?, porque no escucho nada. No sé dónde está el mundo ahora mismo, pero lo echo de menos. Estoy en el borde y grito mi nombre como una tonta con todas mis fuerzas. A veces, cuando cierro los ojos finjo estar bien, pero nunca es suficiente, porque mi eco, es la única voz que me contesta y mi sombra es la única amiga que tengo. No quiero estar en el suelo, solo quiero quiero sentirme viva, y ver tu rostro otra vez, una vez más...
Me dijiste que nunca me dejarías, pero las cosas han cambiado tan de repente, y aquí estoy avanzando sin ti... Y ahora los años han pasado, y no sé todavía porqué antes de tratar, elegiste renunciar. Esta noche podrías haberlo hecho todo bien, pero en lugar de eso te lo estás perdiendo.
Un marco de fotografías de nosotros juntos es todo lo que tengo de ti y de mi. Estábamos tan enamorados y pensamos que iba a durar para siempre, pero fuimos separados por la tormenta. Y no te olvidaré, porque no puedo olvidarte, y la cosa más difícil que he hecho es vivir sin ti...
Y me pregunto, ¿por qué nos alejamos tanto?.
Agustina.
Me dijiste que nunca me dejarías, pero las cosas han cambiado tan de repente, y aquí estoy avanzando sin ti... Y ahora los años han pasado, y no sé todavía porqué antes de tratar, elegiste renunciar. Esta noche podrías haberlo hecho todo bien, pero en lugar de eso te lo estás perdiendo.
Un marco de fotografías de nosotros juntos es todo lo que tengo de ti y de mi. Estábamos tan enamorados y pensamos que iba a durar para siempre, pero fuimos separados por la tormenta. Y no te olvidaré, porque no puedo olvidarte, y la cosa más difícil que he hecho es vivir sin ti...
Y me pregunto, ¿por qué nos alejamos tanto?.
Agustina.
26/1/15
Primer amor.
Alguien que conocí, me dijo una vez, que luego de uno o dos años, nosotros volveríamos. Porque nuestro amor es fuerte, pero también es débil, y llegará un día en el que ya ninguno de los dos soporte estar separados.
Me quedé con su palabra, él sin conocerme me aconsejó como yo hubiera deseado, y yo le brindé mi confianza y le conté mi historia durante el viaje...
"Fuimos los jóvenes mas dulces y apasionados que podían existir. Amábamos el mundo, lo recorríamos siempre de la mano. No había día que no desaprobechabamos, andábamos de acá para allá, aun si lloviera o tronara, o alguno de los dos se enfermara. Nada nos impedía estar juntos. Siempre teníamos esas ganas increíbles de vernos y estar cerca, aun sin decirnos nada. Eramos ese par de tontos cruzando la calle a caballito, esos que nada les importaba, vivíamos nuestra vida sin privarnos de los demás, eramos tan felices juntos. Teníamos tantos lugares al que llamábamos "nuestro", tantas fotografías que dejaron huellas, y tantos recuerdos.. que no me alcanzarían todos estos kilómetros para contarte..
A pesar de que discutíamos a menudo, siempre uno de los dos se reía, por que eran absurdas nuestras peleas, y terminábamos abrazados en la vereda del vecino, hasta que llegaba la hora de que el se iba, y que difícil se hacía despedirnos... y a las horas estábamos juntos otra vez.
Era ese amor, del cual no podías cansarte, porque siempre teníamos algo nuevo. Nos pasábamos horas mirando la televisión, me llevaba a pasear en el caño de la bicicleta, comíamos juntos, jugábamos como dos nenes, eramos dos idiotas, eramos una sola persona. En el verano le encantaba mojarme con el agua helada, en otoño quería pasarme las tardes sobre las hojas al lado de él, en invierno vivíamos en el sillón tapados hasta la cabeza, y en primavera, amaba estar el día de su cumpleaños junto a él. Las cuatro estaciones, durante años, viendo los árboles cambiar.. siempre juntos.
Los primeros meses nos escondíamos, nos habíamos acostumbrado a las cargadas de nuestros amigos. Teníamos vergüenza cada vez que nos veíamos, a veces estaba tres horas esquivándolo cuando lo veía, era tan chica, tan inocente.. Todavía recuerdo nuestro primer beso, aquel que hasta el día de hoy me hace reír, me hace dar ganas de volver a ese momento. Los nervios que sentía, esas sensaciones en el estómago que casi no me dejaban respirar... El solo acordarme o escuchar la música que estaba de fondo, me hace poner los ojos llorosos, es un hermoso recuerdo, pero es triste no poder compartirlo. Nadie pensó que duraríamos tanto tiempo, y nadie pensó que hoy, terminaríamos así.
Para mí, fue un amor que sólo puede existir una vez, y por eso cada minuto que pasamos juntos quedó grabado en mi memoria. Nunca voy a olvidar un solo instante de nuestra relación, de todo lo que pasamos.
No entiendo como nos cansamos, como pudimos abandonar un amor tan sincero, tan verdadero. No entiendo como lo dejé ir, y como no me buscó..
Lo perdí, nos volvimos a ver, se fue, nos encontramos otra vez, y así sucesivamente, pero no puedo ser su amiga, no puedo ser alguien más que simplemente se va. No quiero estar a su lado y ser solo alguien.
Y si el destino nos quiere juntos o separados, entonces nosotros somos los responsables de hacer el cambio.
Jamás hubiera sido capaz de irme, de no haber creído que él estaría mejor sin mí, soy demasiado egoísta. Sólo él es más importante que cualquier cosa que yo quiera o necesite, y todo lo que yo quiero y necesito es estar con él y sé que nunca volveré a tener fuerzas suficientes para marcharme otra vez. Tengo demasiadas excusas para quedarme. Y él es una, y puedo decirte con una mano en el corazón, que voy a amarlo toda la vida, como hice todos estos años, estando sin él. Lo extraño.."
Y así, lloraba mirando la ventanilla del auto mientras contemplaba las luces de la ciudad, extrañando cada instante que vivimos juntos a medida que hablaba...
Dejé ir un leve suspiro, y la voz de aquel hombre que conducía el coche me dijo.. "Ustedes van a volver, ahora quizás no, porque no se puede.. pero de acá a un año o dos, van a volver, porque no pueden evitar sonreírse cuando se cruzan, porque todavía hay amor en esas miradas, hay algo fuerte en ese hilo que los mantiene unidos estando separados, es muy delgado, pero no se rompe.. y juntos ustedes van a poder superarlo. Créeme que es así, te lo digo por experiencia propia, con los años que tengo encima y por que sé que ustedes, van a estar juntos toda la vida. No importa como, cuando, ni porqué, ustedes van a volver. Él te extraña. Él te ama."
Lo miré, sonreímos y miramos hacia adelante. Y así, fue que creí en aquel hombre de ojos azules, y me senté a esperarlo una ves más...
Agustina.
Me quedé con su palabra, él sin conocerme me aconsejó como yo hubiera deseado, y yo le brindé mi confianza y le conté mi historia durante el viaje...
"Fuimos los jóvenes mas dulces y apasionados que podían existir. Amábamos el mundo, lo recorríamos siempre de la mano. No había día que no desaprobechabamos, andábamos de acá para allá, aun si lloviera o tronara, o alguno de los dos se enfermara. Nada nos impedía estar juntos. Siempre teníamos esas ganas increíbles de vernos y estar cerca, aun sin decirnos nada. Eramos ese par de tontos cruzando la calle a caballito, esos que nada les importaba, vivíamos nuestra vida sin privarnos de los demás, eramos tan felices juntos. Teníamos tantos lugares al que llamábamos "nuestro", tantas fotografías que dejaron huellas, y tantos recuerdos.. que no me alcanzarían todos estos kilómetros para contarte..
A pesar de que discutíamos a menudo, siempre uno de los dos se reía, por que eran absurdas nuestras peleas, y terminábamos abrazados en la vereda del vecino, hasta que llegaba la hora de que el se iba, y que difícil se hacía despedirnos... y a las horas estábamos juntos otra vez.
Era ese amor, del cual no podías cansarte, porque siempre teníamos algo nuevo. Nos pasábamos horas mirando la televisión, me llevaba a pasear en el caño de la bicicleta, comíamos juntos, jugábamos como dos nenes, eramos dos idiotas, eramos una sola persona. En el verano le encantaba mojarme con el agua helada, en otoño quería pasarme las tardes sobre las hojas al lado de él, en invierno vivíamos en el sillón tapados hasta la cabeza, y en primavera, amaba estar el día de su cumpleaños junto a él. Las cuatro estaciones, durante años, viendo los árboles cambiar.. siempre juntos.
Los primeros meses nos escondíamos, nos habíamos acostumbrado a las cargadas de nuestros amigos. Teníamos vergüenza cada vez que nos veíamos, a veces estaba tres horas esquivándolo cuando lo veía, era tan chica, tan inocente.. Todavía recuerdo nuestro primer beso, aquel que hasta el día de hoy me hace reír, me hace dar ganas de volver a ese momento. Los nervios que sentía, esas sensaciones en el estómago que casi no me dejaban respirar... El solo acordarme o escuchar la música que estaba de fondo, me hace poner los ojos llorosos, es un hermoso recuerdo, pero es triste no poder compartirlo. Nadie pensó que duraríamos tanto tiempo, y nadie pensó que hoy, terminaríamos así.
Para mí, fue un amor que sólo puede existir una vez, y por eso cada minuto que pasamos juntos quedó grabado en mi memoria. Nunca voy a olvidar un solo instante de nuestra relación, de todo lo que pasamos.
No entiendo como nos cansamos, como pudimos abandonar un amor tan sincero, tan verdadero. No entiendo como lo dejé ir, y como no me buscó..
Lo perdí, nos volvimos a ver, se fue, nos encontramos otra vez, y así sucesivamente, pero no puedo ser su amiga, no puedo ser alguien más que simplemente se va. No quiero estar a su lado y ser solo alguien.
Y si el destino nos quiere juntos o separados, entonces nosotros somos los responsables de hacer el cambio.
Jamás hubiera sido capaz de irme, de no haber creído que él estaría mejor sin mí, soy demasiado egoísta. Sólo él es más importante que cualquier cosa que yo quiera o necesite, y todo lo que yo quiero y necesito es estar con él y sé que nunca volveré a tener fuerzas suficientes para marcharme otra vez. Tengo demasiadas excusas para quedarme. Y él es una, y puedo decirte con una mano en el corazón, que voy a amarlo toda la vida, como hice todos estos años, estando sin él. Lo extraño.."
Y así, lloraba mirando la ventanilla del auto mientras contemplaba las luces de la ciudad, extrañando cada instante que vivimos juntos a medida que hablaba...
Dejé ir un leve suspiro, y la voz de aquel hombre que conducía el coche me dijo.. "Ustedes van a volver, ahora quizás no, porque no se puede.. pero de acá a un año o dos, van a volver, porque no pueden evitar sonreírse cuando se cruzan, porque todavía hay amor en esas miradas, hay algo fuerte en ese hilo que los mantiene unidos estando separados, es muy delgado, pero no se rompe.. y juntos ustedes van a poder superarlo. Créeme que es así, te lo digo por experiencia propia, con los años que tengo encima y por que sé que ustedes, van a estar juntos toda la vida. No importa como, cuando, ni porqué, ustedes van a volver. Él te extraña. Él te ama."
Lo miré, sonreímos y miramos hacia adelante. Y así, fue que creí en aquel hombre de ojos azules, y me senté a esperarlo una ves más...
Agustina.
Confundida.
"_¿Porque aparecía otra vez en su vida?, la confundía. Solo con mirarla una vez más, y acercarle su boca a su mejilla como dos amigos, eso solo la transformaba en una roca, sin poder decir nada, una inútil y estúpida roca que no podía expresar nada. ¿Porque vendría aquel chico de ojos marrones otra vez a su vida?. ¿No entendió acaso, que ella no lo quería por aquí otra vez?.
...Y su madre siempre la ha mirado en forma extraña, porque se notaba de lejos, que él era el hombre que se robó su corazón.
Vendría otra vez a suplicarle un beso, una noche mas en su cama vacía, porque quizás se sentiría demasiado solo en las noches. Vendría a decirle cuánto la quería, pero no pasaría la linea, porque no la amaba como antes lo hacia. No sé a que carajo vendría, la confundía...
Tantas veces intentó borrarlo de su memoria, y cuando lograba parecer feliz, él regresaba con aquella sonrisa que sacaba todo enojo que ella tendría. No podría no describir esa sutil manera que el tenía de acariciarse los labios, la forma en que muerde sus uñas cuando algo lo pone nervioso, y la mirada tierna que nunca ha cambiado, aquella forma de mirarla únicamente a ella, esos ojos, pertenecían a ella, siempre a ella.
No podía evitar hablar de ti, de la manera en que vistes, con tus jeans ajustados y combinando siempre todo. Aquella voz que escuchaba decir su nombre, esa voz que quería escuchar por siempre antes de dormir. Ese peinado tan alocado, la manera en la que caminas, en la que hablas, cuando te trabas al decir algo, esas cosas tan pequeñas tuyas que la enamoraron, esas cosas son las que extrañaba.
Y seguirás siendo, siempre lo mejor de su vida, aunque ahora te vayas y vuelvas cuando se te de la gana, porque sabes que ella va a estar aquí, esperando por ti, esperando con esa estúpida sonrisa que enmarca toda su cara.
No puede todavía separarse de ti, si cuando vuelves, juegas con su presente y te diviertes como si esta fuera una partida de a dos. No quiero verla sufrir, no quiero que te ame, porque la lastimas. Siempre llora cuando alguien te nombra, antes de irse a la cama, me abraza y reza por ti. Te pido ya, que te alejes, porque la confundes diciéndole que no la amas, y luego regresas como si nada en la noche, borracho en la puerta de su casa..."
Agustina.
...Y su madre siempre la ha mirado en forma extraña, porque se notaba de lejos, que él era el hombre que se robó su corazón.
Vendría otra vez a suplicarle un beso, una noche mas en su cama vacía, porque quizás se sentiría demasiado solo en las noches. Vendría a decirle cuánto la quería, pero no pasaría la linea, porque no la amaba como antes lo hacia. No sé a que carajo vendría, la confundía...
Tantas veces intentó borrarlo de su memoria, y cuando lograba parecer feliz, él regresaba con aquella sonrisa que sacaba todo enojo que ella tendría. No podría no describir esa sutil manera que el tenía de acariciarse los labios, la forma en que muerde sus uñas cuando algo lo pone nervioso, y la mirada tierna que nunca ha cambiado, aquella forma de mirarla únicamente a ella, esos ojos, pertenecían a ella, siempre a ella.
No podía evitar hablar de ti, de la manera en que vistes, con tus jeans ajustados y combinando siempre todo. Aquella voz que escuchaba decir su nombre, esa voz que quería escuchar por siempre antes de dormir. Ese peinado tan alocado, la manera en la que caminas, en la que hablas, cuando te trabas al decir algo, esas cosas tan pequeñas tuyas que la enamoraron, esas cosas son las que extrañaba.
Y seguirás siendo, siempre lo mejor de su vida, aunque ahora te vayas y vuelvas cuando se te de la gana, porque sabes que ella va a estar aquí, esperando por ti, esperando con esa estúpida sonrisa que enmarca toda su cara.
No puede todavía separarse de ti, si cuando vuelves, juegas con su presente y te diviertes como si esta fuera una partida de a dos. No quiero verla sufrir, no quiero que te ame, porque la lastimas. Siempre llora cuando alguien te nombra, antes de irse a la cama, me abraza y reza por ti. Te pido ya, que te alejes, porque la confundes diciéndole que no la amas, y luego regresas como si nada en la noche, borracho en la puerta de su casa..."
Agustina.
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